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Cuñada embarazada, necesita sexo
Fecha: 23/07/2023, Categorías: Incesto Autor: Nazareno Cruz, Fuente: CuentoRelatos
Fue producto de la causalidad, a solas con la cuñada, embarazada, son dos ingredientes que detonaron mi deseo. La necesidad de atenciones de ella hizo el resto, un polvazo monumental, le hice la conchita y el culo, la seguimos hasta el alumbramiento. Esta es mi segunda aventura con una mujer embarazada, la primera fue con una compañera de oficina, un corte de luz y la falta de atención marital fue la génesis, bastaron un café y la confidencia para que el encuentro termine en la cama de hotel. Siempre tuve una fijación con el deseo de poseer a una mujer embarazada, sentir en carne propia la expresión de calentura y erotismo de la mujer grávida, es increíble vivir la pasión exacerbada por la condición tan especial, si a esta condición especial le sumamos la falta de atención marital, tendremos un combo maravilloso, poder gozar la entrega de una mujer así puede ser la mayor experiencia del disfrute sexual. Este recuerdo dejó sabor a poco y potenció el deseo por esas deliciosas panzonas, que tanto y tan bien cogen. Nuevamente la fortuna me puso cerca de una mujer grávida, la hermana de mi pareja vino a visitarnos, luego de un impasse de casi un año por una tonta discrepancia con su hermana, mi pareja avisa que llegará algo más tarde, la causalidad de su demora nos permitió conocernos. Invité a tomar un café mientras le hacía el “aguante” (acompañar en la espera), ella se empeñó en hacerlo. Sentado podía admirar su espléndido culo, sus casi cuatro meses de embarazo ...
... no hicieron mella en sus atractivos físicos, senos grandes y redondos, ahora más creciditos por la adecuación corporal para la maternidad. Se mueve con soltura y gracia, su figura atrae como moscas a la miel, me cuesta mucho disimular el atractivo, ella no está ajena al efecto cautivador, cada tanto echa una mirada y siempre me pesca embelesado con admirar su trasero. Directa y sincera, sin pudor, fue directa en su pregunta: —Tanto te gusta mi trasero? debe estar un poco más gordito por estar embarazada, qué te gusta? —Bueno… en primer lugar me disculpo si te ofendí, no sé, o sí sé pero no pude reprimir la atracción por admirar... tu figura... —Figura nada, me estabas mirando el culo! Lo decía con todas las palabras, no de forma agresiva, más bien con el tono preciso de quien se siente gratificada por el deseo masculino. - Me gusta que me vean como mujer, como hembra, me seduce cuando un hombre me ve como un objeto de deseo. —No te andas con eufemismos, vas directo al hueso. Sí, es cierto, te miraba el cu… lo. Lo tienes muy bueno, digno de ser bien tratado. Aposté todo a que su respuesta me diera permiso para poder ampliar mi admiración por su traste. —A ver cómo es eso de “bien tratado”, cuéntame… -se acerca con las tazas de café —Bueno… bien tratado es eso, sentirlo como algo digno de ser bien usado, digo… en el buen sentido. —Usado en el buen sentido? no entiendo, cómo es eso —Bueno...digamos que tu marido pueda hacer uso, hacerte sentir el ...