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Cuñada embarazada, necesita sexo
Fecha: 23/07/2023, Categorías: Incesto Autor: Nazareno Cruz, Fuente: CuentoRelatos
... elástico y llegar a su sexo era un viaje al mundo de su fantasía. Los gemidos se suceden y multiplican, comienza a desvestirme. —En cuero todo es mejor. Qué buen pedazo tienes, lo contenta que debe estar mi hermanita poder comerse toda esta carne. -comienza a masturbar, besar y mamar. Me calienta a mil, moviéndome en su boca, coge con la boca, sostengo su nuca para ayudar a hacerle sexo oral, hice a un lado el cabello, lo hace tan bien que necesitaba verlo con claridad. En ningún momento deja de mirarme. Es una mamada de calidad, sabe disfrutar a un hombre y hacerlo gozar, mujer eficaz como pocas, la calentura toma la intensidad de una mamada épica. Atenta a todos mis movimientos, entiende los gestos, conoce de qué modo nos gusta el disfrute de una buena mamada, demora y prolonga el goce. En un momento la presión de mis manos sobre la nuca y lo acelerado de mi acoso en su boca hacen que detenga la intensidad de la mamada, aprieta la base del pene para detener el avance. - Ya tienes bastante, ahora es mi turno No quería pasarme de calentura, demorarlo para que fuera dentro de ella, la senté sobre la mesada de la cocina, piernas abiertas dejan expedito la visión de la vagina, solo una línea de vello decorativo, el papo abultado y juvenil, como de una pendeja, labios pequeños y exquisito aroma de la mujer en celo. Decidida y precisa, sabe aprovechar el tiempo, suave toque en mi cabeza indican la premura por la breve disponibilidad del tiempo. —Sí, así, hmmm qué ...
... bien me la comes. Hace como cuatro meses que no siento una boca en mi cuquita. Sabes lo que le gusta a una mujer, lo haces de mara... villa. hmmm sigue, sigue, sigue, me estás llevan a la gloria. No pares, no pares! Me vengo, me vengooo!... Esta mujer es realmente algo digno de probar, su intensidad y capacidad de entrega es más que meritorio, sea la gravidez o lo que fuera, tiene calidad para disfrutar del orgasmo, también para hacer disfrutar al macho que le come el sexo. —Qué bueno que eres comiendo el sexo, lo haces mucho mejor que mi marido, bueno a él le gusta poco comérselo, creo que lo hace porque insisto, lo haces de maravilla, me robaste dos orgasmos, me gustó! De pie, inclinada sobre la mesada, echando el culito hacia atrás, abrí los cantos para una breve atención bucal, pletórica de jugos, me alcanza papel de cocina para que se la limpie, quite el exceso de jugos, compartimos el gusto por hacerle sentir la entrada del miembro sin tanta lubricación, el contacto de piel a piel hace el disfrute más intenso. Puse la verga en la entrada, separando los labios con la cabeza, ella se toma del borde de la mesada, parece estar ducha en esta postura sexual, tomada de la cintura, me ofrece el ángulo preciso para un penetración profunda. La intensidad, el grosor y la vehemencia de la intrusión hicieron que me sintiera abriendo sus entrañas. La improvisación y la urgencia ponen el tono épico al momento de garche, tomado de sus melones, voy con más ímpetu, decidido a ...