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Cuñada embarazada, necesita sexo
Fecha: 23/07/2023, Categorías: Incesto Autor: Nazareno Cruz, Fuente: CuentoRelatos
... disfrute de tenerlo, todo para él. —Todo eso me gustaría, solo que él no lo disfruta para nada, desde que embaracé declinó todo interés en mí como mujer, el solo ve la madre de su futuro hijo, antes lo usaba y mucho. - risas compartidas —Qué desperdicio, tener algo tan tentador delante de sus ojos y no verlo, peor aún, no darle uso. Nos habíamos encontrado solo un par de veces, siempre encuentro familiar, ahora, en cuatro palabras nos adentramos en la intimidad del terreno sexual. En cada palabra ponía el acento en lo buena que está, ella en lo desatendida. La coincidencia nos acerca en los deseos, el mío por las ganas de hacérselo, ella por la abstinencia de sexo que necesitaba una pronta ración de sexo. —Cuñadito, podemos ser francos y hablarnos a calzón quitado? (asiento) También puede ser en el sentido literal, sin calzón. Bueno, coincidimos en lo mismo, yo tengo ganas, muchas, vos deseo de mí no te faltan. Tengo las necesidades básicas de garche insatisfechas, ya no me aguanto, si no eres tú, sería el que se me cruce. Todo quedaría en familia o prefieres que salga a la calle a levantarme un tipo? Somos familia, discreción y sexo sin consecuencias, no me vas a dejar embarazada, entonces… qué tienes para decir?... —Pues no mucho, o todo, comparto tu razonamiento y… cuándo podemos? yo estoy urgida vos… no sé cuánto puedes aguantar ahora que te lo propuse. —Por mí te lo haría ahora mismo y aquí, solo tenemos el inconveniente de que pronto vendrá tu ...
... hermana. Como si los dioses se hubieran puesto de nuestro lado, no habíamos terminado de ponernos de acuerdo en hacerlo, cuando mi celular suena, es Claudia, mi pareja excusándose porque la prolongada demora, que aún sería por un par de horas más pues necesitaba terminar un informe de auditoría. Informó que Betty, su hermana, estaba esperándola, pidió que la disculpara, que mientras tanto hiciera todo lo posible por justificarme con ella y le diera mis mejores atenciones. —Ja! era tu hermana, como si nos hubiera escuchado. Se va a demorar como tres horas más. Me recomendó especialmente que te atienda bien. —Atenderme bien, hmmm… justo lo que necesito, en tres horas se pueden hacer muchas cosas… —Como digas. —Entonces qué esperamos, puedes poner “manos a la obra” No hacía falta repetir eso de “manos a la obra”, el masaje en los hombros abre el camino, mis manos se pierden en el escote del vestido, apropiarme de sus tetas, sentirlas bien cargadas fue una alucinante rapiña. Gira, baja los breteles, cae la copa del sostén, cúpulas blancas en libertad, pezones asoman inquietos, gruesos y erectos. Manjar que merece ser tomado, la pasión alucinada de mi boca, los gemidos surgen con la primera mamada, los siguientes son producto de la excitación gestada por la succión continua. Ponerse de pie y dejar caer el vestido fue casi un acto de magia, mostrarse solo en bombacha un desafío al deseo. Las caricias en los pechos, bajando hasta el borde de la bombacha, vencer el ...