1. Mi madraza


    Fecha: 27/07/2023, Categorías: Incesto Autor: Geronimo68, Fuente: CuentoRelatos

    ... tanto ella me seguía frotando la verga y ya yo estaba que explotaba.
    
    -Mamá… ya déjala… está limpia!
    
    -Eh? Ah, claro… pero que dura se te puso! Tú que, por lógica, no puedes controlar esa erección y yo que vengo de abstinencia… Tampoco puedo ni quiero controlarme, mi niño… te la voy a chupar!
    
    -Mamá… por favor no…!
    
    -No, claro… aquí no porque estarás con ese brazo cansado…
    
    Tomó una toalla y me secó todo.
    
    -Ni me demoro en vestirte, dijo, ven… a mi habitación.
    
    Fuimos y me ayudó a recostarme. Se quitó el traje de baño. La verdad tenía unas muy hermosas tetas. Una mata de pelos apenas cubriendo la raja. Se dio la vuelta para mostrarme también el culo todavía y el firme par de nalgas que portaba. Mi verga se agarrotó! Se vino hacia mí que estaba a la expectativa y ansioso. Había tirado la vergüenza lejos. Me la estuvo sobando unos instantes. Vino con su lengua y le dio varias lamidas. Luego ya directamente se la engulló y entró a saborearla.
    
    -Mamá, voy a…
    
    Solo me miró para guiñarme un ojo. Solté la leche y realmente mucha. Era tanta que se le escapó por la comisura y la juntó con un dedo.
    
    -Deliciosa, bebe… me gustó mucho!
    
    Estaba tan cargado que la verga casi ni se me aflojó. Además de que mi mami me la siguió lamiendo y eso la mantuvo excitada.
    
    -No te pediré que te me subas porque no podrás apoyar el brazo. Mejor subo yo.
    
    Se me colocó a horcajadas e hizo jugar la cabeza de la pija en su entrada. Después la ubicó y se dejó caer para ...
    ... penetrarse.
    
    -Aaah! Cuanto tiempo si probar esto. Te adoró mi niño, te adoro!
    
    Se movía subiendo y bajando. Me cogía de maravillas y lo disfrutábamos… Las paredes de su vagina apretaban mi miembro y consentían cada vez más profundidad. Sentía el fuego en sus carnes hambrientas! Ella respiraba cada vez más rápido, más ansiosa. Cuando ya casi bramaba de placer se quitó de mí y en una fracción de segundo colocó su concha sobre mi cara, sobre mi boca. Saqué lengua hasta de donde no tenía para lamerla y penetrarla. Lamí y chupé hasta que aulló su orgasmo y una catarata de jugos me llenó la boca. Un delicioso torrente que no desaproveché en nada.
    
    Se tiró a mi lado aún con la respiración agitada para quedarse en reposo aferrando mi mano libre.
    
    -Hermoso fue parirte… pero más hermoso es que ahora entraras por donde saliste. Con mucho placer y ya sin dolor!
    
    -Hermoso que lo sientas así, mamita…
    
    Se volvió hacia mí para darme el primer beso en la boca. El primero porque nos quedamos besando. Con los labios cada vez más abiertos y las lenguas retándose a duelo. Mi mano sana se lanzó a sus tetas y con ella fue mi boca tras abandonar la suya. Se las chupé, sorbiendo y dando suaves mordiscos, lo que la volvió a poner en estado de deseo. Ya mi pobre y atareada mano izquierda bajó hasta la entrepierna mojada para que dos dedos le cogieran la concha. No solo ella se había vuelto a excitar. Yo también volví a quedar totalmente empalmado. Se incorporó para ponerse en cuatro patas arriba de la ...