1. Quiero que me hagas lo que le hiciste a mi madre, tío


    Fecha: 29/07/2023, Categorías: Incesto Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos

    ... Hugo:
    
    -¿Preparado?
    
    -Sí.
    
    Hugo le metió la mitad de la lengua en la vagina y con la otra mitad le aplastó el clítoris, Chelo movió el culo alrededor y segundos después, le dijo:
    
    -¡Me corro!
    
    Chelo gimiendo se corrió cómo una fuente y Hugo tragándose toda aquella agua termal la meneó y se corrió.
    
    Lucía con la excitación tuvo su tercer orgasmo. Los dos primeros los tuviera en sueños. Le temblaron tanto las piernas que dio con el culo sobre la madera del pasillo. Ya se sabe que los ruidos de noche se oyen con mucha más fuerza. Chelo y Hugo se miraron, sin decir nada estaban pensando lo mismo, Lucía los estuviera espiando. Chelo puso el camisón. Cuando salió de la habitación de su hermano ya Lucía había vuelto a la suya, pero había dejado su huella, huella de jugos de su corrida sobre la que un pie descalzo de Chelo patinó y casi se rompe los piños. Chelo no fue a habitación de su hija a llamarle la atención, no se veía con derecho a hacerlo.
    
    Al día siguiente Hugo después de desayunar fue a dar su paseo matinal. Al llegar a su habitación vio a su sobrina sentada sobre su cama con las piernas cruzadas. El cabello le caía cómo una cascada por detrás y por delante. Estaba vestida con una de sus camisas. La camisa la tenía abierta y dejaba ver parte de sus redondas y grandes tetas, la gran mata de vello pelirrojo de su coño y sus largas, delgadas y preciosas piernas. Hugo, desde la puerta, le dijo:
    
    -¿Y tú madre?
    
    Lucía salió de la cama y caminando ...
    ... sensualmente hacia él, le respondió:
    
    -Va en el mercado.
    
    Hugo cerró la puerta, Lucía le rodeó el cuello con los brazos y le dio un beso con lengua que le puso la polla dura y latiendo, luego le dijo:
    
    -Quiero que me hagas lo que le hiciste a mi madre, tío.
    
    -¿Y si vuelve del mercado?
    
    -Aún va a tardar.
    
    -Entonces antes te voy a hacer lo que llevo tiempo deseando hacerte.
    
    -¿Qué me quieres hacer?
    
    -¡Romperte el coño!
    
    Lucía se asustó.
    
    -¡No! Métela poquito a poco.
    
    Hugo cogió a su sobrina por el culo, la levantó en alto en peso, la arrimó a la pared, sacó la polla empalmada y le clavó la cabeza en su pequeño coño. Lucía se quejó.
    
    -¡Me haces daño!
    
    Se la sacó y la volvió a llevar a la cama. Allí con los brazos estirados y las manos apoyadas en la almohada, le dijo:
    
    -Cógela y métela tú.
    
    Lucía le cogió la polla, la puso en la entrada de la vagina, le echó las dos manos al culo y fue tirando de él. A medida que le iba entrando y le dolía, le clavaba las uñas en las nalgas, al hacerlo Hugo le comía la boca... Al final, con toda la polla dentro de su coño, la folló con delicadeza, o sea, muy, muy despacito. Lucía al principio aún se quejaba, pero pasado un tiempo le comenzó a gustar... Entre besos y gemidos le fue gustando más y más y más, hasta que le gustó tanto que le dijo:
    
    -Para, tío, para, para qué me corro.
    
    Hugo, extrañado, le preguntó:
    
    -¿No quieres correrte así?
    
    -Sí, pero quiero que dure.
    
    Hugo no paró. Le dio caña brava.
    
    -Malo, malo, ...