1. Quiero que me hagas lo que le hiciste a mi madre, tío


    Fecha: 29/07/2023, Categorías: Incesto Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos

    ... malo, malo. ¡Me viene!
    
    Lucía se corrió cómo un río. Hugo la siguió follando para que se corriera otra vez y pasó lo que suele pasar en estos casos, que le vino a él. La sacó y se corrió en los labios del coño y sobre el clítoris. Sintiendo cómo la leche empapaba todo su coño le dijo Lucía:
    
    -La próxima vez dámela en la boca.
    
    Le llevó la polla a la boca, Lucía se la chupó y aprovechó las últimas gotas de leche, después le dijo:
    
    -Hazme lo que le hiciste a mi madre, tío.
    
    -¿Quieres que te coma el coño?
    
    -Sí.
    
    Hugo metió la cabeza entre las piernas de su sobrina y lamió su coño empapado. Con la lengua pringada de leche y jugos la besó y Lucía se tragó parte de ellos, luego le comió las tetas, por poco tiempo, no fuera que volviese Chelo del mercado. Al volver a su coño le retiró con un dedo la capucha del clítoris y lamió el glande.
    
    -¡Qué gusto! Todo, hazme todo cómo se lo hiciste a mi madre.
    
    Hugo le levantó el culo con las dos manos, le lamió el ojete y se lo folló, lo dejó bajar un poquito, le lamió los labios y le folló la vagina, luego le volvió a lamer el glande del clítoris. Volvió a levanta su culo y volvió a lamer y follar el ojete. Lo dejó caer para agarrar sus tetas y magrearlas y ya Lucía levantó el culo para que le siguiera lamiendo y follando el ojete y su vagina, después bajó el culo para que lamiera bien su clítoris... Siguió subiendo y bajando el culo hasta que gimiendo cómo una llorona, le preguntó:
    
    -¿Preparado?
    
    -Sí.
    
    Hugo le metió la mitad de la lengua en la vagina y con la otra mitad le aplastó el clítoris, Lucía, cómo si su madre le hubiese dicho lo que tenía que hacer, movió el culo alrededor y se vino en la boca de su tío, diciendo:
    
    -¡Me corro!
    
    Estaba Lucía sacudiéndose con el placer y jadeando cómo una perra cuando sintieron una voz que decía:
    
    -¿Dónde andas, Lucía?
    
    Lucía andaba con los ojos en blanco volando entre nubes de placer.
    
    Quique.
«123»