1. DE LA MESTRA DE TUS HIJOS EL JUEGO…


    Fecha: 02/08/2023, Categorías: Confesiones Autor: niebla, Fuente: RelatosEróticos

    ... a su auto. La consigna de hoy es la siguiente: queremos que se saque la bombacha y la deje en el cesto de papeles. A su vez le pedimos que designe quien será acreedor del trofeo. 4to 5ta.”
    
    La consigna me causo gracias. Esos muchachos sabían cómo jugar, eran originales y la cosa se iba poniendo interesante. Podría haber ido al baño y sacármela pero lo hice más atractivo. Cuando estaban haciendo unos ejercicios me senté en la silla tras el escritorio y poco a poco me la fui sacando. Ellos solo pudieron ver cuando la bombacha estaba a la altura de mis pantorrillas. Me levante y tomándola de un extremo la lleve al cesto, sin tratar de ocultarla. Volví a sentarme y escribí en el papel:
    
    “Tal como lo pidieron deje la bombacha en el cesto y creo que se la merece Sarti por sus buenas notas. Espero que no sea un compromiso para él llevársela”. Ahora salgan al recreo que faltan dos horas conmigo.. Al regresar los chicos estaba el portero, enfrente de mi escritorio. Desclavando el frente del mismo.
    
    BUENO MUCHACHOS, les hare un breve examen. Y antes que digan algo,
    
    quiero que escriban un poema en ingles de cinco versos o más y yo los iré llamando para corregirles. Bueno escriban. Y mientras escribían yo abría y cerraba mis piernas, o las dejaba abierta,
    
    para que se deleiten,
    
    o mejor las dejaba totalmente abiertas, ellos sabían que yo ya no tenía bombacha.
    
    Había que dar aliento a estos chicos, para que escriban.
    
    Listo chicos, a ver, Diego, veni. Para acá ...
    ... tráete. Una silla. Pero no te sientes. Mi escritorio es de vidrio arriba. asi que dieguito me podía ver las piernas, y mirándolo a los ojos me subí el vestido, para que vea más.¿ estás bien? Pregunte, hice pasar a Santi, quien tenía mi tanga entre sus dedos. Y mirándole a los ojos me desabroche 4 botones de mi vestido, y a el pobre la erección no le dejaba respirar, a ver, Lito, ven para aquí, y vino, era grande el sí de 20 años, pero grande, se paró enfrente mío, me vio las piernas, y solo se corrió a la par mía, y mientras yo le corregía, el me miraba los senos y yo lo descubrí, y no quito los ojos de allí, y eso me puso a mil.
    
    Luego los apretujones al final de la clase y manoseos que cada vez eran más osados y ya con mi práctica hablaba como si nada Solo que esta vez,
    
    mientras me manoseaban, sentí, algo caliente y húmedo rozar mi clítoris, me hizo ponerme de puntas de pie. Y sentí un ardor que me cortaba la piel metérseme entre mis piernas. Y mientras conversaba como si nada, sentía como eso se me metía más adentro. No niego que me gusto. Pero dije, listo chicos vayan terminando. Y no mire a quien tuviese enfrente. Trataba de abrir mas las piernas Ya abiertamente me levantaban la falda pero al estar rodeada se aseguraban que nadie viera de afuera, y era una suerte y siempre por atrás, para que no pudiese identificar quien era en particular. Claro, que hoy fue osado. Termine la clase, todos se fueron, y fui a portería, a darles las gracias, a José. Por lo del ...
«1...345...8»