1. DE LA MESTRA DE TUS HIJOS EL JUEGO…


    Fecha: 02/08/2023, Categorías: Confesiones Autor: niebla, Fuente: RelatosEróticos

    ... por mis piernas
    
    me acariciaban las manos de José,
    
    me levanto, rápidamente, la minifalda, y aggggghg naaaaaaa!! No, no, no, no, por favor, no,
    
    no por ahí noooooo, noooooo basta, joseeeeeee!! Hizo, tres golpes duros, mis glúteos llegaron a levantarse. Y sentí como se escurría abundante semen por mis piernas. Me fui a mi auto como pude.
    
    Cuando me senté en la butaca noté que estaba completamente empapada de aquello. Maneje lento. Llegué a casa y ante un espejo en mi habitación comprobé que aquel viejo había llenado mi culo con su leche espesa.
    
    El vestido estaba todo pegoteado, y lo junte con mi minifalda
    
    me los quite y me duche masturbándome frenéticamente, evocando aquella lechada colectiva. Y extrañamente a José.
    
    Ya las cosas se iban poniendo muy calientes y un tanto peligrosas, dado que de descubrirse ese juego, estaban en juego mi trabajo y mi reputación, por lo cual no sabía cómo continuarlo
    
    Era un sentimiento ambivalente, por un lado el miedo a perder todo y por el otro el morbo y la adrenalina de ser el objeto sexual de esos alumnos.
    
    Ya quedaba poco tiempo para terminar las clases y con todas esas dudas me dirigí a la escuela, y como siempre el papel:
    
    “Profe, nos encantó lo que paso la última clase pero sabemos del riesgo que ello conlleva. Queremos más de usted pero no queremos ponerla en peligro. No sabemos cómo continuar esto y quisiéramos pedirle si nos puede aconsejar. Nuestro deseo ya sabe cuál es, pero usted es quien decide”
    
    – Quiero que traduzcan la siguiente frase, la cual es una pregunta y saliéndonos por una vez del inglés técnico tienen que traducir en una hoja y contestarla. Cuando lo hayan hecho dejen la hoja en mi escritorio. No es una prueba
    
    El cuestionamiento los dejó perplejos y pude notarlo en sus miradas.
    
    Me dirigí al pizarrón y escribe:
    
    “Do you want to continue with the game?”
    
    No necesitaron usar el diccionario. Las hojas se fueron acumulando en el escritorio y la respuesta era unánime: “yes”
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