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DE LA MESTRA DE TUS HIJOS EL JUEGO…
Fecha: 02/08/2023, Categorías: Confesiones Autor: niebla, Fuente: RelatosEróticos
Realmente yo no sé cómo sigo casada con Andrés, o como él sigue conmigo, bueno, ahora tenemos problemas de pareja, y económicos, por eso tome unas horas, en una escuela para adultos, alejándome de la tentación de los adolescentes, que es lo que me pierde. Generalmente en las escuelas técnicas la mayoría de los alumnos son varones, sobre todo en algunas especialidades, en este caso electromecánica, por lo cual daba por descontado que no habría ninguna alumna. Este curso había construido su fama, en base a renuncias de profesionales incluso el Director, me pregunto ¿si estaba segura, por mi cuerpo menudito, que quizás debía pensarlo?, antes de tomar la clase, los jóvenes no son muy atentos, son muy irrespetuosos. Así, que si bien titubee un poco, ya me imaginaba que tendría que buscar más trabajos… en base al mal comportamiento, y a pesar de que las generaciones iban pasando es como que había un patrón de conducta que era inalterable el alumnado era un tanto forajido, para decirlo de una manera elegante. Antes de entrar a impartir mí primer pasé por la secretaría inspeccione la nómina de alumnos: las edades iban desde los 18 años a los 23. Siendo la mayoría entre los 18 a los 20 años. El primer día de clases fue un tanto engañoso, dado que se comportaron de una manera bastante educada – por lo menos para conmigo – salvo el caso de la trifulca de chicas e otro curso. Es normal que del comportamiento de los alumnos de este tipo de escuelas nocturnas sea un ...
... tanto adolescente. A pesar de que fue diseñado para que gente con vocación técnica pudiese evolucionar y educarse, Generalmente para impartir clases en esos establecimientos se requiere de un carácter férreo y dominante, cosa que por mi edad e inexperiencia aún no contaba. Con mis 35 años Para colmo de males mi rostro aniñado, mis ojos marrones, mi cinturita pequeña, mis labios hacia adelante, mi melena negra hasta la espalda no ayudaban mucho. Con el correr de los días y a medida que entre ellos se iban conociendo la cosa se iba relajando y de a poco mostraban esas conductas que tanto los enorgullecía y que a nosotros los docentes tanto nos angustiaba. Pasó la primera mitad del año sin mayores sobresaltos dentro de esa lógica alocada. Cuando llegaba encontraba dibujos obscenos en el pizarrón, desplantes y malas contestaciones, mi silla en el escritorio con un pene dibujado con tiza, cosas de ese estilo. Cosas que dejaba pasar por miedo a represalias o desplantes a los que no tenía la experiencia como para sobrellevar. Cierto día de septiembre, y ya completamente habituada a esos comportamientos, al terminar la clase y antes de levantarme del escritorio veo que la mayoría se levanta y vienen hacia mí a preguntarme algo sobre el último ejercicio. Estaba yo explicándole a uno de ellos cuando claramente noto que una mano me manosea el culo. Me doy vuelta y como eran tantos no pude identificar quien había sido. Dada la sorpresa y sin reconocer al culpable me quede ...