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El chantaje de mi hermana mayor (I)
Fecha: 06/08/2023, Categorías: Incesto Autor: nachoARG, Fuente: CuentoRelatos
... bellos rasgos faciales; hermosos ojos celeste intenso, nariz respingada, pómulos perfectamente redondeados y su boca muy amplia y carnosa. Su cabello era otro de sus aspectos positivos ya que era uno de los pocos aspectos que cuidaba de su cuerpo; tenía un pelo extremadamente lacio color negro azabache brillante que le caía delicadamente un poco más debajo de sus hombros. La pérdida de su padre, de su novio y de su figura generaron una crisis enorme en mi hermana, quien comenzaba a tener la autoestima por el piso, no salía de la casa y se le pasaba en su habitación haciendo quien sabe qué. En los únicos momentos que se la veía algo tranquila era mientras comía, mejor dicho, devoraba durante la cena. La situación de Roció era casi desesperante, pero desde mi lugar de hermano maltratado no podía hacer mucho así que dejé que las cosas sigan su curso, confiando que era solo una etapa y que todo iba a volver a la normalidad. Que equivocado que estaba. Una fría tarde decidí ir al patio a fumar mi segundo cigarrillo del día aprovechando que mamá trabajaba hasta tarde y Rocío había decidido salir a tomar algo con una de sus amigas. Salí al patio trasero con mi campera más abrigada y encendí mi cigarrillo armado con rico sabor a vainilla. Cuando iba por la mitad del cigarrillo, escuché que se abría la puerta corrediza del patio trasero a mis espaldas, dejé caer la colilla de forma instintiva en el césped y giré rápidamente para ver quien había interrumpido mi ritual mientras ...
... expulsaba la poca cantidad de humo que quedaba en mis pulmones. Ahí estaba parada Rocío tapándose la boca con la palma de su mano y con su cara invadida de sorpresa y decepción. -Matías! ¿Estas fumando? -preguntó ella con voz acusadora. -N-no Rocío, no me molestes, déjame en paz –conteste con la adrenalina típica de alguien que había sido descubierto haciendo algo que no debía hacer. -Sabes que si se entera mamá te echa a la calle, ¿no? -preguntó Roció con tono amenazante. -¡No seas bocona Rocío! Vos te la pasas comiendo y yo no te digo nada – cuando escuché la frase de mis propios labios, me arrepentí al instante. La expresión en su rostro se llenó de furia y eso no era nada bueno para mí. Sabía perfectamente el odio que tenía mamá hacia los fumadores después de la experiencia con su padre y era perfectamente capaz de echarme a la calle si se enteraba que yo tenía el hábito del tabaco. -¡¡Apenas vuelva mamá le cuento todo idiota!! -gritó ella y cerró de un fuerte golpe la puerta del patio. El regreso anticipado de mi hermana y mi descuido me habían puesto entre la espada y la pared. Estaba aterrorizado, me imaginaba la cara de mi madre cuando Rocío le cuente mi rebeldía y eso era solo el comienzo de las consecuencias. Miré la hora y me di cuenta que aún faltaban dos horas para que mamá regrese a casa. Ese era el tiempo que tenía para improvisar y convencer a mi hermana para que guarde mi secreto. Mis esperanzas se diluían cuando repasaba la frase que le había ...