-
El cura tenía vocación de chulo y la monja de puta
Fecha: 15/08/2023, Categorías: Incesto Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos
... cordón del hábito y ata mis manos a mi espalda. La novicia le ató las manos a la espalda y después la puso boca abajo. Kitty, sorprendida, le preguntó: -¿Qué haces, prima? Elisa cambió su voz aniñada por una voz ruda. -¡Lo que me sale del coño, puta! Y calla la boca o me veré obligada a amordazarte. -¿Y tú eres la que se miraba en mi espejo? -Sí, en el espejo de Kitty. -¡Serás cabrona! Le quitó las bragas, las mordió, las rompió y le amordazó la boca. -No, soy puta, muy puta, y vas a saber cuánto. Se bajó de la cama y cuando subió llevaba una zapatilla en la mano, una zapatilla marrón con piso de goma de color negro. Le dio dos veces en cada nalga. -¡Ummm! -¡Calla, putona! La novicia le abrió las nalgas y le lamió el ojete, luego le metió el dedo pulgar dentro del culo. Con el dentro y follándole el culo, le volvió a dar. -¡Ummm! -¡Qué te calles, coño! La novicia le daba pero no le daba con tanta fuerza como para hacer daño, lo que quería era causar placer, o eso fue lo que pensó Kitty cuando dos dedos entraron en su coño y le folló culo y coño al mismo tiempo. No pudo evitar comenzar a gemir, ya que estaba viendo que se iba a correr... Cuando la tuvo a punto, paró de follarle culo y coño y le volvió a dar, pero esta vez a romper. -¡Umm! ¡¡¡Plasss!! -¡Umm! Tiró con la zapatilla. Le dio la vuelta, le abrió las piernas, le levantó el culo con las dos manos, metió todo el coño en la boca y le clavó la lengua en la vagina. ...
... Kitty movió la pelvis alrededor y en segundos se corrió en la boca de su prima mientras su bello cuerpo temblaba y se retorcía. Al acabar de correrse Kittty, le dijo la novicia: -Las amas follamos así, no nos andamos con medias tintas. Le quitó la mordaza, la desató, y Kitty le dijo: -Me debes unas bragas. -¿Y si rompes tú las mías y me las metes en la boca...? Cambiamos de escenario. Pasamos al confesionario. ¿Eso le dijo, hermana? -Si padre. -¿Se las metió? -Sí. -¿Y qué pasó? -Que la leona era una ratita. Con pasar mi lengua por su coñito mojado tres veces ya se corrió en mi boca. El cura, dentro del confesionario tenía un empalme brutal. -¿A que saben sus flujos vaginales? -Ha pecado. -¿Y le hablo a la hermana Elisa de lo que le dije? -Hablé, y está dispuesta. -¿Y las otras? -Estoy en ello. -Vete para la sacristía que allí le daré la absolución. Kitty sabía qué clase de absolución le iba a dar, mejor dicho, pensaba que sabía. Kitty fue para sacristía. El cura tardaba en venir y cómo sabía dónde estaba el vino de mesa, se sirvió para hacer más grata la espera. Le dio tiempo a contar los crucifijos, los candelabros, los retablos... Por poco le da tiempo a contar los cuadros de la gran alfombra que cubría el piso. Vio un abre cartas con un mango gordo y no pudo evitar la tentación, lo pasó por el coño, lo metió dentro, lo sacó lo chupó... Sintió pasos y lo devolvió a su sitio. Eran los pasos del cura, que era ...