-
El cura tenía vocación de chulo y la monja de puta
Fecha: 15/08/2023, Categorías: Incesto Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos
... un tipo alto, con rostro amable y de unos cincuenta años y los de un treintañero, guapo, alto y fuerte, de esos que no necesitan pagar por follar. El cura le dijo: -Este es Pablo, un benefactor de la iglesia. Haciendo una reverencia con la cabeza, le dijo: -Un placer. -Espero que sea mutuo. El guaperas sacó la cartera, quitó de ella dos billetes de quinientos dólares estadounidenses y le dijo: -Tome, hermana, lo acordado por una hora. Kitty se levantó y le dijo al cura: -¡Ya le dije que yo no entraba en el acuerdo, padre! El cura trató de justificarse. -Pensé que le gustaría hacer real su fantasía de la doble penetración... La monja estaba indignada, Kitty se empezó a poner cachonda, ya que el Guaperas estaba cómo un queso de tetilla. Habló la monja: -¡Eso se lo dije en confesión! El Guaperas se encontraba en una situación incómoda. -Será mejor que me vaya. A Kitty nada le gustaría más que follar con el Guaperas, pero no cobrando cómo una puta, pero la moja le dijo: -Sí, mejor que se vaya, sacrílego. ¿No le da vergüenza querer deshonrar a una pobre monja? -Lo que me da es morbo, me da morbo saber que hay debajo de esos hábitos. El cura se puso detrás de ella, la agarró por la cintura, y le dijo al Guaperas: -Métele mano. El Guaperas le echó las manos a las tetas. -¡Dejarme, pecadores! El joven, con un empalme brutal, le comió las tetas por encima del hábito. -¡Abusadores! El Guaperas le dijo: -Calle, ...
... hermana, calle que le va a gustar. El cura le sacó el cordón y el crucifijo y le tapó la boca para que dejara de protestar. -¿Te callas y te dejas o te tapo también la nariz hasta que pierdas el conocimiento? Quitó a mano de la boca para que le respondiera. -Cargaré con esta cruz. Kitty tenía unas ganas locas de echarle la mano a la polla al guaperas, agacharse y comérsela, pero así no debía comportarse una monja. El Guaperas le quitó la cofia y la puso sobre una mesa que tenían al lado, la monja, le dijo: -No me beses, por favor. El Guaperas mirando para su rostro le arregló el cabello y después la besó con lengua. -No, por favor, no me siga besando que va a despertar mi instinto animal. El Guaperas, emocionado, la siguió besando. -Saque la fiera que lleva dentro, hermana. El cura se quitó la sotana, y con su hermosa polla al aire se puso al otro lado. La monja giraba la cabeza y dejaba que la besaran, mas no devolvía los besos. Al quitarle el hábito y ver que no llevaba nada debajo, el Guaperas se puso burro. Sacó la verga empalmada, un pedazo de pepino, le puso las manos en los hombros e hizo que se agachara. -Mame, hermana. -No voy a mamar. El cura la cogió por los pelos y le tiró de ellos. -¡Agarra las pollas y mama o te dejo calva! La monja cogió las dos pollas y las mamó, sin poner mucho ímpetu, al principio, ya que después el calentón la perdió, apareció Kitty y las masturbó y mamó cómo si se fuese a acabar el mundo... ...