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Xochi. Mi madre, incesto y sus amantes
Fecha: 27/08/2023, Categorías: Incesto Autor: MORADO SUBIDO, Fuente: CuentoRelatos
... descender con sus besos por esa espada hasta que introdujo toda su cara en un frenético juego de saliva en la cola de mi madre, que iba cerrando sus ojos, abriendo más su boca y arañando la pared en cada orgasmo que se le iba precipitando cuanto más pajeaba también su clítoris. José dejó caer sus pantalones cuando su erección explotó por sobre su bóxer y esa pija larga y bien carnosa se refregó en la raja del culo de mi madre, subiendo y bajando, haciéndole sentir esa erección, cuanto más jadeaba ella su aliento sobre la pared el juego se hacía más intenso, mientras el franeleo seguía subiendo la temperatura. —Dejame puntearte la colita —Le dijo José a mi madre. —Despacio, despacio, pero no pares. —respondió mi madre, que masturbaba aún más su clítoris dejando su mano húmeda de jugos nacarados que corrían en su placer. El ahogo intenso de mi madre y sus ojos que se abrieron sin aliento delataron la penetración profunda en su esfínter, José estrujó más a mi madre sobre la pared y sus lolas explotaron por los costados de la musculosa empapada de sudor, la cogida era tan profunda como la larga erección de José que la sometía aún con más y fuertes embestidas analmente. —Por favor no pares (suplicó mi madre) pero no acabes todavía. —No putita, vamos a dejar que tu hijo también nos vea coger de esta manera; ¿te gusta así? —Por Dios, no pares, que me calienta más que nos esté espiando, pero no te des vuelta, déjalo disfrutar. —Que apretadito tenés este ...
... culito, te juro que te lo voy a seguir rompiendo por un rato largo, putita. —No pares…. Enterrámela profundo. Volviendo con sus manos a abrir sus ancas, José pegó una embestida que mi madre volvió a revolear sus ojos hacia el infinito; pero antes que acabara, se giró y lo volvió a besar apretando contra su boca la cara de José, devorando un chupón más que un beso; se arrodilló y comenzando a introducir en su garganta la pija que la seguía embistiendo con furia, José dejaba golpetear sus testículos depilados sobre la cara de mi madre. —Ay perrita, al fin sos mía Laura o como te llaman Xochi, después de tanto escuchar de tus virtudes y de lo puta que sos. —No te vas a olvidar jamás de la chupada que te voy a dar. —decía mi madre mientras se introducía y saboreaba esa pija dura y carnosa en su boca. Las piernas y los glúteos de José se tensaban, no queriendo eyacular sobre su perra en celo, mientras que sosteniéndola del pelo la embestía continuamente, dejando mi madre caer por la comisura de sus labios su baba, cuando sus arcadas delataban su sin aliento. —Ahora cogeme hijo de puta —Le ordenó mi madre. —No putita, no te voy a tocar esa concha, sos muy puta para que me enganches sin preservativos. —No te preocupes que ya estoy preñada de Mingo. —Le soltó mi madre. —¿También te coges a Mingo, desde cuando puta ninfómana? —Desde que me gustan las pijas grandes, largas y llenas de leche como la tuya. En ese momento un chorro de semen fue a parar a los ...