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Mi padre, nuestro amo (capitulo 2) el adiestramiento.
Fecha: 31/08/2023, Categorías: Incesto Autor: cleversex, Fuente: RelatosEróticos
... empezó a sacarlo y meterlo. Yo chillaba de placer, pero mi hermana gritaba por lo mismo y tuvo un par de orgasmos más antes de que papá se corriera y la llenara la vagina con su leche. Yo también me corrí. Durante un buen rato, papá estuvo acariciando y besando a Yoli para tranquilizarla mientras la mantenía penetrada y seguía sobeteando el trasero. —¿Qué tal mi amor, te ha dolido? —la preguntó cuándo vio que volvía en si. —No papi. —¿Y te ha gustado? —Si papi. —Muy bien: buena chica. Papá la apartó con cuidado y la dejó tumbada a mi lado. Permanecía con los brazos inmovilizados en la espalda y papá trajo unos grilletes y se los puso en los pies. Después me cogió a mi y me puso de rodillas junto a la cama dónde el se había sentado. —Cariño, vamos a empezar a entrenarte la garganta, —dijo atrayéndome hacia el pegando su pecho al mío. Me enseño un consolador muy largo de gelatina y relativamente grueso de color verde fosforito—. Te tiene que entrar unos veinte centímetros y no vamos a parar hasta que lo consigas. No tuve tiempo a decir nada porque inmediatamente me agarró del pelo, tiro hacia atrás para que mi boca quedara abierta y hacia arriba y empezó a meter el consolador. Las primeras veces, en medio de arcadas y algo de vómito, me entró solo la mitad, pero papá siguió imperturbable metiendo y sacando el consolador y más de una hora después, entraba con facilidad la longitud requerida. Apestaba a vómito. Papá me dejó tirada en el suelo ...
... descansando totalmente envuelta en sudor. Se acercó a Yoli, se sentó en la cama, la puso sobre sus rodillas y sin más empezó a aplicarla en castigo diario de la misma forma que las primeras veces. Diez azotes, estimulación vaginal y vuelta a empezar. No hace falta decir que Yoli se corrió. Después me tocó a mi. Me agarró del pelo para inmovilizarme y allí en el suelo empezó a darme azotes. Esta vez no me estimulo sino que me dio los treinta azotes de tirón. Yo chillaba de dolor e intentaba patalear, pero no podía por los grilletes de los tobillos. Después me puso de rodillas y metió la mano en mi entrepierna agarrándome el chocho con fuerza. —¡Córrete zorra! —me ordenó y casi instantáneamente tuve un orgasmo mientras me apoyaba en su brazo. No me lo podía explicar, pero ocurrió. Me dejó descansar un momento y después me quitó las esposas y los grilletes. Me ayudo a levantarme y me llevo al baño. Entramos en la ducha y me estuvo lavando concienzudamente. Me envolvió en una toalla de ducha y cogiéndome en brazos me llevó a la cama dónde seguía mi hermana. La quitó también las esposas y los grilletes y nos colocó una a cada lado. —Vamos a dormir un poco, —y nos quedamos dormidas. Abrí los ojos en la penumbra de la habitación y noté a mi lado el calido cuerpo de papá. Mi mano reposaba sobre su pecho y mi muslo intentaba rodearle. La oscuridad total la rompía la fina luz que entraba desde la puerta entreabierta del baño dónde la luz estaba encendida. Me incorporé levemente ...