1. Mi padre, nuestro amo (capitulo 2) el adiestramiento.


    Fecha: 31/08/2023, Categorías: Incesto Autor: cleversex, Fuente: RelatosEróticos

    ... y vi a mi hermana durmiendo despatarrada con la mano de papá en su vagina. Tenía unas ganas terribles de meterme la polla de papá en la boca. Resbale hacia abajo con cuidado para no despertarles y cuándo la tuve a mi alcance la atrapé. Me encanta tenerla en la boca y que crezca en su interior hasta que la llena. No pude reprimir una punzada de placer en el clítoris cuándo noté su mano acariciándome la cabeza. Abría la boca, sacaba la lengua y me la metía hasta el fondo relajando la garganta. A pesar del entrenamiento de papá tuve un par de arcadas, pero no llegue a vomitar, al contrario, me excitaba. Papá me hizo subir hacia arriba y vi cómo con la otra mano estaba masturbando a mi hermana: la tenía aprisionada con los muslos mientras de abrazaba al brazo de papá y gemía sin descanso. Empezó a morrearme mientras frotaba mi chocho con su cuerpo. Sentí a mi hermana correrse y noté cómo el deseo se apoderaba de mi, pero papá no me dejó apartando mi pelvis. Me siguió morreando mientras papá indicaba a mi hermana que se la chupara que solicita empezó a hacerlo.
    
    Apartó a mi hermana y poniéndome bocarriba me subió las piernas separándolas y empezó a chuparme la vagina. Cuándo estaba a punto de llegar al orgasmo paraba, me daba unos azotes y volvía a empezar. Lo repitió varias veces mientras mi hermana pugnaba para seguir chupándole la polla. Al rato ordenó a mi hermana que trajera el lubricante y me lo pusiera en la vagina. Rápidamente lo hizo y también lubricó su ...
    ... polla.
    
    Finalmente, se tumbó sobre mi, me rodeó con sus brazos y muy suavemente me penetró. Sentí una molestia inicial y luego un placer inmenso. Me folló muy lentamente. Le rodeaba con las piernas mientras mis manos le acariciaban el trasero. Sentía cómo sus nalgas se ponían duras con las acometidas. Tuve varios orgasmos mientras papá seguía imperturbable, hasta que finalmente eyaculó, su cuerpo se tensó y dejó escapar un par de leves gruñidos.
    
    Se quedó sobre mi, pero apoyando el peso de su cuerpo en los codos mientras me llenaba de besos. Al mismo tiempo, Yoli se tumbó sobre el y le abrazó por la espalda.
    
    Puedo decir sin temor a equivocarme que en ese momento fuimos totalmente felices. El sentirme poseída y penetrada por papá, el ser suya, de su propiedad, para mi era y sigue siendo lo máximo a lo que podía llegar.
    
    Después de desvirgarme estuvimos un rato largo abrazados los tres: con su polla en mi interior y saboreando el momento.
    
    La verdad es que nunca he tenido claro cómo llegamos a ese punto, porque unas semanas antes mi vida sexual se reducía a hacerme un dedo cuándo oía chillar a mama. La verdad es que no es exacto. Cuándo papá entró en nuestra vida sexual unos meses después de morir mama, mi hermana y yo ya nos comíamos el chocho. Pero da igual, papá entró con la potencia de un Ferrari y la delicadeza de un bailarín clásico. Nos hizo suyas y nosotras estábamos encantadas.
    
    Seguimos durmiendo hasta que las primeras luces de nuevo día rompieron a duras penas las ...
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