1. Una visita inesperada (Continuación de La correcta Any)


    Fecha: 06/09/2023, Categorías: Confesiones Autor: Tuca, Fuente: CuentoRelatos

    Como les conté en mi primer relato, seguí estudiando y con múltiples actividades que me mantenían entretenida y ocupada mientras esperaba que cayera la noche y llegara el momento de la calentura.
    
    Conocí grandes personas, uno de ellos fue Alonso, un estudiante de otra carrera, mayor que yo y líder nato, metido en todas las cosas dentro y fuera de la U, de hecho, nos unimos bastante en trabajos voluntarios solidarios, era un ser de gran corazón y muy transparente en su vida. Físicamente era muy guapo, alto, espalda ancha, piernas y brazos fuertes, un trasero muy bien torneado, piel color canela, ojos enormes pardo/verdosos con unas pestañas de envidiar, una sonrisa hermosa adornada por unos labios rojos carnosos y unos dientes blancos y parejos, su timbre de voz era muy agradable, de hecho, las personas siempre le quedábamos escuchando.
    
    Nos hicimos muy cercanos, con una admiración mutua, puedo decir que lo consideraba un gran amigo, nos contábamos nuestras cosas, aunque yo siempre fui más reservada y nunca se me habría ocurrido contarle mis intimidades, menos que a veces era parte de mi show erótico nocturno imaginándolo que me devoraba con sus bellos ojos y sus labios chupetones.
    
    Pasó rápidamente el tiempo, me titulé de administradora de empresas y empecé inmediatamente a trabajar en el negocio familiar que era hacerme cargo de un campo de cultivo y crianza. Literalmente me fui a enterrar entre cerros y vacas, junto con eso me fui apagando, perdí casi todo contacto ...
    ... con mis antiguas amistades, vivía con mi abuela, mamá y tío. El gran peso administrativo era mío, por lo que no me quedaba mucho tiempo para otras cosas. Mis días empezaban muy temprano y ajetreados y terminaban al atardecer muy cansada. Mi tiempo libre lo ocupaba leyendo y viendo tv, no había internet ni celulares. A mis 22 años me fui apagando y sumiendo en una monotonía interminable. Lo más terrible fue que empecé a dejar de masturbarme, lo hacía poco y ya no me daba tanta satisfacción.
    
    Para rematar los fines de semana todos salían y me quedaba en una soledad inmensa en una casa gigante, me sentía sola, empecé a pensar que mis días terminarían eternamente así, algo estaba muy mal en mí.
    
    Una sofocante noche de un viernes de enero, mientras veía en solitario la tv, tocan la puerta, bastante extrañada fui a ver, pues jamás nadie me visitaba cuando no estaba alguien más. Con cierto desconcierto y premura me asomé a ver y era una chica del pueblo que guiaba a un forastero perdido y que me buscaba, leyeron ME BUSCABA, omg!!! Como era de noche no vi su cara, pero distinguí su silueta, era nada más ni nada menos que Alonso, mi antiguo buen amigo de la U, con quien tuve alguna comunicación telefónica esporádica. Fue una enorme e inesperada sorpresa. Lo hice pasar y deduje inmediatamente que se iba a quedar, pues andaba a pie y ya a esa hora no había locomoción de vuelta. Eso me incomodó internamente pues jamás había recibido a un amigo a alojar en mi casa y menos cuando estaba ...
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