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Una visita inesperada (Continuación de La correcta Any)
Fecha: 06/09/2023, Categorías: Confesiones Autor: Tuca, Fuente: CuentoRelatos
... sola, pero bueno, eso él no lo sabía y debía hacer honor a la buena educación que me inculcaron y traté de ser lo mejor anfitriona que pude. Me contó que iba a unos trámites a Santiago y tuvo un problema, tenía que devolverse y se le quedó sin bus, se acordó de mi y decidió ir a verme. Comimos, conversamos, reímos, lo pasamos muy bien, después de unas horas le dije que le tenía un dormitorio preparado y se fue a dormir. Todo bien, todo normal. Me fui a acostar sin poder pegar los ojos, no dejaba de pensar que unos metros más allá había un hombre que estaba solo conmigo, pero que jamás me iba a mirar con otros ojos que no fueran de amigo. Era muy respetuoso. Toda esa escena me encendió, además estaba más rico que nunca, se veía más macho y volví a sentir ese ímpetu de éxtasis que hacía mucho no aparecía y esa noche me masturbé con más ansias que nunca hasta el alba, de hecho, creo que dormí como una hora. Después de darme vueltas como pollo asado, me levanté tipo 9 y empecé mi día, aunque fuese fin de semana, debía cumplir con algunas rutinas obligatorias. Antes de salir fui a escuchar despacio si mi visitante aun dormía y sí, dormía como un bebé. Le dejé una nota y salí. Cuando llegué ya estaba en pie. En mi interior esperaba que me dijera que ya se iría, pero nada de nada. Así pasamos el día, mostrándole a que me dedicaba y hablando, debo reconocer que fue muy grato desahogarme con él. Comentarle que me sentía sola y atrapada en este trabajo. Me daba mil ideas de ...
... iniciar algo propio, pero jamás se me habría ocurrido abandonar a mi familia, habría sido la ruina en todos los aspectos. Él también aprovechó de desahogarse y contarme sobre su vida, supe que había terminado con una polola y que le había dolido mucho, también se sentía solo. Uds. se preguntarán, ¿Bueno y qué pasa con esta historia que no tiene nada de caliente? Bueno, ahora les contaré. Llegó la noche y hubo un corte de luz, bastante habitual, así es que estábamos literalmente a la luz de las velas, conversando temas bastante personales y ambos estábamos algo tristes. De pronto, no sé cómo, se paró y me abrazó a lo cual respondí, quedé acomodada en su pecho ancho y entre sus musculosos brazos, me hacía unas pequeñas caricias en la espalda, que yo respondí, de pronto sus manos empezaron a desplazarse algo más y llegaron a mi cuello y pelo, me empecé a poner nerviosa, ansiosa, emocionada y excitada, sentía como empezaba a brotar el flujo en mi vulva. Siguió con sus manos hasta mis mejillas, las acarició, me miró fijamente a los ojos y nos empezamos a besar, suave al principio y con furia luego. Su lengua se metía en mi boca con tal ímpetu, como tratando de hacer salir todo lo que tenía reprimido. Sus manos se empezaron a alocar, me recorría toda la espalda, cuello, pelo, cara… me sentía en las nubes… luego se fueron hacia adelante y empezó a rodear mis pechos que sentía que iban a explotar de éxtasis, su boca bajó a mi cuello, orejas. De pronto se separó un poco de mi y ...