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Una visita inesperada (Continuación de La correcta Any)
Fecha: 06/09/2023, Categorías: Confesiones Autor: Tuca, Fuente: CuentoRelatos
... abiertos como nunca antes y de pronto… usp!!! wow!!! ¿Qué era eso???!!! Metió un dedo por un orificio al final de mis labios que yo jamás había encontrado. La sensación de éxtasis fue explosiva, era lo más exquisito que hasta ahora en mi vida había sentido y tuve una explosión de líquidos como un chorro y una serie de orgasmos consecutivos que dejaron mi cuerpo lacio. Todo esto lo hizo mientras me miraba y me hacía gozar, se saboreaba, sus ojos tenían la mirada perdida mientras metía y sacaba su dedo desde dentro de mi. Ida de tanto placer, se sentó y me puso sobre él, abrió mis piernas y empezó a frotar su pico en mi concha suavemente, eso hizo que el orgasmo que aun sentía se prolongara intensamente. Coloqué mis brazos sobre sus hombros mientras miraba mi entrepiernas y veía como su glande rojo y brillante, aparecía en una frecuencia rítmica entre mis labios. En un momento me elevó e intentó meterme ese tremendo trozo en el orificio que había excavado en mi carne y un escalofrío me recorrió y la única neurona activa que me quedaba hasta ese momento me hizo reaccionar y dulcemente le dije - NO. Sigamos jugando así, pero aun no me penetres – Me miró, bajó la vista y asintió. La verdad pensé que no iba a parar y que no me haría caso, un lado de mi lo quería, pero otro, más precavido, me decía – Anda con calma – Y así fue, nos desbordamos en pasión, dejé que se masturbara en mi, que me manoseara, lamiera, mordiera y yo a él, pero respetó lo que le pedí. Así pasamos ...
... toda la noche, hasta que vimos los primeros rayos del sol. Con la respiración aun agitada le sugerí que ya era hora de ir a dormir. Nos dimos un beso muy apasionado y cada uno se fue a su habitación. Caminé como en la nada hacia mi cama, nada en mi podía dar crédito a lo que había pasado, cerraba los ojos y los volvía a abrir para cerciorarme que no era un sueño y aparecieron como un foco incandescente los cuestionamientos y las dudas y antes que se apoderaran de mi, cerré los ojos y dormí tan placenteramente como jamás lo había hecho. Desperté con el sol alto, ya era domingo, me sentía atónita aun, nuevamente me pregunté si había sido mi imaginación, pero el dolor del cuerpo producto de tanto roce, apriete y abrir de una manera descomunal las piernas, me aclararon inmediatamente que todo había sido real. Tuve un leve temor de levantarme y que mi amante nocturno hubiese encontrado cualquier excusa para escapar de madrugada y ya no estuviera. Pero no fue así, se había levantado hacía rato, preparó el desayuno y me esperaba en la sala de estar algo compungido, con cierta vergüenza me acerqué, mientras el agua de mi pelo mojado humedecía la polera que llevaba y dejaba levemente traslucido mi pecho. Me miró lascivamente y me dijo – Algo tienes que hacer – y mirando su entrepiernas, continuó diciéndome – Lo tuve parado toda la noche, me duele, ya no se que hacer!!! – Noté un poco de angustia en su tono y miré aquel espectáculo que con la luz de la vela en la noche, no pude ...