1. La mejor hermana del mundo (Capítulo I)


    Fecha: 10/09/2023, Categorías: Incesto Autor: Aleah Perr, Fuente: CuentoRelatos

    El camino no era demasiado largo, el sol de verano era abrasador. Alex con sus 18 años caminaba hacia su casa después de un extenso día. Pensaba ilusionado en todas las cosas que ahora la vida le presentaba: nuevos amigos, un ambiente muy distinto al de la secundaria, y por supuesto, chicas lindas y diferentes. Pero ninguna chica era como Melissa. Quizás el tema de Melissa, era el que más le arrebataba la fuerza de su mente. En lugar de concentrarse en los estudios, pensaba todos los días en los diferentes aspectos de su hermosa compañera.
    
    Sabía de antemano que ella no tenía novio, Alex se sentaba a lado de ella, o más bien, ella se sentaba a un lado de él, pues Alex había encontrado que en el segundo día de clases, ella apareció allí a primera hora; desde entonces habían cruzado una que otra palabra y sabían cosas bastante básicas el uno del otro. Alex no se atrevía a declarar ni siquiera en sus pensamientos, que Melissa fuera su amiga, en la profundidad de sus románticas cavilaciones, la nombraba humildemente como su compañera, sin perder la esperanza de que, ese título, fuera una cuestión de carácter provisional.
    
    De camino a casa, dando un paso tras otro, no pensaba en lo que ella era para él. Su imaginación en cambio, se bifurcaba por terrenos muchísimo más morbosos. El chico se recreaba con lujo de detalle, en como los desarrollados pechos de Melissa bamboleaban cuando ella se movía de un lado a otro, como cuando se levantaba del mesabanco y los senos le rebotaban ...
    ... sin que la chica buscara el efecto, o en las torneadas piernas que exhibía debajo de la falda escolar que se subía a propósito para que le quedara considerablemente más cortita.
    
    Ni siquiera el castigo de la intensidad solar, que ya lo hacía transpirar y crearle amplias manchas de sudor alrededor de las axilas, o el hambre cada vez más creciente, le incitaban a detener el deleite que le provocaban sus ensoñaciones. Pronto tendría que detenerse sin embargo, la casa ya estaba cerca y su hermana le llenaría el oído de preguntas sobre su día escolar, las actividades que él haría en la tarde o lo que se le antojaba para merendar.
    
    Cuando al fin llegó a casa, el olor a carne guisada le invadió no solo el olfato, sino la mente por completo. En realidad, su hermana Elisa le cocinaba un bistec asado justo como a él le gustaba. Alex lanzó su mochila sobre el sillón de la sala y se acercó a la barra de la cocina a esperar a que su hermana le sirviera la comida.
    
    —Va a tardar un poco más —anunció Elisa girando levemente el torso para ver a su hermano menor.
    
    —Me muero de hambre —dijo Alex echándose sobre la barra como si fuera un perro viejo y cansado.
    
    —En cinco minutos más estará lista.
    
    —Bueno, voy a jugar mientras —resopló Alex al momento que se levantaba para encender la consola de videojuegos ubicada la sala que compartía el largo espacio con la cocina.
    
    Varios minutos después, Elisa se fue a sentar en la sala junto con su hermano. Se compadecía de él siempre que lo ...
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