1. La mejor hermana del mundo (Capítulo I)


    Fecha: 10/09/2023, Categorías: Incesto Autor: Aleah Perr, Fuente: CuentoRelatos

    ... veía cansado como hoy. El pobre no recibía la atención de los padres. Sus progenitores, eran personas extrañas a los ojos de los demás, ellos no comían carne pero eso no quería decir que se lo impusieran a sus dos hijos. Por tanto, Elisa que amaba la carne y los vegetales por igual, la cocinaba siempre que su hermano tenía el antojo. Los horarios y los tiempos en esa casa, se suscitaban de manera casi perfecta, ya fuera por una planeación exacta de los miembros de la familia, o por azares del destino, se podía entrever esto cuando, a la hora de la comida, cuando generalmente Alex llegaba, Elisa le hacía de comer mientras los padres estaban en el trabajo.
    
    No obstante, Elisa no siempre estaba en casa cuando su hermano llegaba de la escuela, en esos días, el chico se las tenía que arreglar consiguiendo lo que pudiera de la alacena o el refrigerador, lo que representaba material vegano por completo. Sus padres a pesar de no imponer su forma de alimentación, no alentaban el consumo de productos animales. Guardaban en sus corazones pues, que sus hijos llegaran a las mismas conclusiones a las que ellos llegaron un día, todo por medio del ejemplo, el conocimiento, la reflexión y la meditación.
    
    Los hijos no le daban mucha importancia al veganismo, sobre todo Alex. Entendía que sus padres eran personas inusuales, y esto llegó a su consciencia cuando visitaba las casas de sus amigos y observaba gente con más cosas en común entre ellos, que incluso él con sus padres. A veces sentía ...
    ... que pertenecía a otra familia, a otro tiempo o a una dimensión diferente de la existencia.
    
    Para Elisa el veganismo era una idea satisfactoria cuando se sentía gorda. Era una chica que estaba eternamente preocupada por su apariencia. Su belleza pues, no venía de a gratis. Su rostro inmaculado y agraciado por la genética, era su único regalo. La amplitud de su cuerpo, en cambio, tendía a engrosar cuando consumía demasiadas calorías en la hogareña abundancia de los inviernos. Este pedazo de carne deliciosa, representaría un sacrificio de voluntad y gasto de energía más tarde en el gimnasio.
    
    —Aquí está tu plato —dijo Elisa con media sonrisa en el rostro a su hermano.
    
    —Gracias.
    
    Dejando el mando de la videoconsola a su lado, Alex devoró enérgicamente todo lo que le habían servido. Cuando terminó de comer siguió jugando mirando la pantalla del televisor con un semblante distraído y triste. Elisa también había terminado sus alimentos, aunque la mitad de su hambre la había asesinado a base de ensalada, pues el mezquino trozo de carne que se sirvió para sí, no era suficiente; se volvió a sentar junto a su hermano que jugaba.
    
    Ella más que pensativa, estaba observadora. Y logró notar la tribulación en la cara de su hermano. «¿Qué le sucederá?», se preguntó en la hondura de su mente. Se lo tendría que preguntar ella misma, él, no solía ser de los chicos que son demasiado comunicativos, de los que se emocionan por todo y lo expresan abiertamente, o de los que andan contando ...
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