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Mi padre, nuestro amo (capitulo 3) El adiestramiento (2)
Fecha: 14/09/2023, Categorías: Incesto Autor: cleversex, Fuente: RelatosEróticos
... móvil. —¡No jodas! —Si mi amor. —Se me ha pasado la mañana volando papa. ¿Cuánto tiempo he estado ahí dentro? —Unas cuatro horas, más los preliminares y este epilogo tan fantástico, —me respondió papá mientras me besaba el cuello. —Pues me apetece… marisco. —¿Marisco? —Si, ¿Qué pasa? —Nada cariño, pero generalmente a los jóvenes os gustan mierdas de esas cómo hamburguesas, pizzas… —Y a mi el marisco. —Pues no se hable más, lo que no se es si hay un “telegamba”, —dijo papá riendo. —No seas bobo. Ahora los de Deliveroo o Uber te traen lo que sea, pero… podríamos ir al centro comercial, a la marisquería, —y mirando a mi hermana que seguía KO añadí—: Lo que no se es si vamos a poder despertar a Yoli. —De tu hermana ya te puedes olvidar. Hasta dentro de unas horas no se va a despertar y ya veremos si no empalma hasta mañana. —Y entonces ¿qué hacemos? —Nada, la dejamos aquí, pero por si acaso trae las muñequeras y las tobilleras, —salí corriendo a por ellas mientras papá cogía a Yoli en brazos y la depositaba en el centro de la cama—. Y una de las cadenas con mosquetones. Cuándo lo traje todo para empezó a ponérselo mientras yo me iba a dar una ducha rápida. Cuándo salí, vi a mi hermana con las manos sujetas a la espalda, los tobillos también juntos por las tobilleras y de ahí, la cadena iba hasta la pata de la cama. —Papá me miró y dijo—: no sea que se despierte y se levante desorientada y se caiga por las escaleras. —¿Dónde has ...
... dejado mi plug papa? —Ya no tienes que llevarlo. —Y ¿Eso no se volverá a cerrar? —pregunté con ingenuidad. —Te aseguro que no le va a dar tiempo, —respondió riendo. Y fue cierto. Desde ese día, más o menos alternaba, aunque creo que lo hacia más veces por el culo que por el coño. Papá se duchó rápido, se vistió y bajamos al garaje. En el todoterreno nos acercamos al centro comercia y entramos en la marisquería que estaba a tope de gente cómo era normal en fin de semana. Papá pidió ostras y el resto me dejó pedirlo a mí. Carabineros a la plancha, gambones cocidos y una langosta: estaba que me salía. —Papi, porfa… —¡Uy! Peligro. —¡Jo! Papa… —A ver, ¿qué quieres? —¿Cuándo lleguemos a casa puedo tomarme una cerveza? —le pregunté con voz ñoña. —Sobre eso ya hemos hablado mi amor. —Ya, pero hoy es un día especial: yo creo que me lo he ganado. Me miró un rato con ojos amorosos y finalmente dijo—: vale, pero no vamos a tener esta conversación más veces, —me levanté dando palmas y le llené de besos—. Y a tu hermana no le digas nada que luego “culo veo, culo quiero”. —No papi, no la digo nada. Entre unas cosas y otras nos fuimos de allí a media tarde, pero cuándo llegamos a casa Yoli seguía KO. Bajamos a la cocina, papá cogió dos cervezas y salimos al porche de atrás. Cómo ya estaba anocheciendo y hacia frío me puse el plumas y nos sentamos en los sillones. Le dí un pequeño trago a mi cerveza y los pezones se me pusieron duros, pero me ...