1. Campamento con mi tímida novia ¿sale mal o bien? (Parte 3)


    Fecha: 15/09/2023, Categorías: Confesiones Autor: Homelander, Fuente: CuentoRelatos

    ... ver qué hacía, todo era jodidamente confuso, ella estaba evidentemente nerviosa cuando intentaba contestarme
    
    Alejandra: ammm si si o sea… si con Laura – decía y tomaba confianza – cosas de mujeres, ya sabes – seguro ella quería decirme cállate y duérmete, no iba ser así
    
    Yo: oh ya ya vale vale – dije tranquilamente mientras acariciaba su lindo coño, ella no se negaba
    
    Busqué su cara, ella volteó y nos besábamos, ella buscaba mi verga completamente erecta en mis shorts, ¿ella follaria conmigo por culpa? ¿O acaso ella si quería más y pudo resistirse a Randal? ¿Solo quería probar una vez con él y no quedarse con las ganas? ¿También estaba confundida?
    
    Nos desvestimos tranquilamente tocándonos y entre besos, ella parecía más mi novia y no esa súcubo hambrienta de sexo de los días anteriores, por momentos olvidaba lo sucedido y los crueles pensamientos me abandonaban, todo estaría bien, ella aún me amaba, aún era mi linda y tierna chica, la locura del jardín se quedaría ahí, ¿verdad?
    
    La acosté boca arriba, me puse debajo para darle placer oral, abrí sus piernas por completo y ella parecía dudar nerviosa en su mirada hacia mis ojos cuando abrí sus piernas, juro por dios que su coño estaba “boquiabierto” en serio, lo juro.
    
    Me invadió la locura de nuevo, hundí la cara entre sus piernas, lamí y sorbí obsesivamente ella me veía fijamente con nervios evidentes, su coño sabía salado y amargo, tal vez a semen de Randal, creo que ella tenía miedo, me veía fijamente mientras ...
    ... yo lamía, “Franco…” Me decía débilmente intentando levantar mi cara, y yo me negaba ¿Qué me diría para negarme lamer su coño? Ella amaba mi sexo oral, no había razón lógica para impedírmelo, ella se rendía y me dejaba continuar, veía nervios y tal vez culpa en sus ojos. Definitivamente comí semen de Randal del coño de mi novia, podía sentirlo en mi boca, sabor amargo, saliva espesa.
    
    Me levanté de su salado y amargo coño, ella parecía casi aliviada, me sonreía nerviosa, yo me colocaba sobre ella, ella me detenía un poco
    
    “ammm el condón amor…”
    
    Ella me decía débilmente viéndome nerviosa, ella siempre simplemente me lo daba, así funcionábamos, yo me ocupaba de ella, ella buscaba el condón y me lo daba, como siempre, con autoridad, sin ser grosera, pero siendo firme, está vez parecía casi preguntarlo, sentí muchas cosas, esos días jamás sabía que sentir, la vi un segundo, ella me veía fijamente, quise reclamarle, pero no pude. Simplemente acepté la superioridad de Randal, y acepté que ella lo dejaba claro de ese modo, él tenía el derecho de tener su coño desnudo, aunque no lo conocía, aunque él no la amaba y ella obviamente lo sabía, aunque se la había follado en un simple jardín como a una puta sin nada de amor ni cuidados, el tenia mejor verga, mejor cuerpo, y follaba mucho mejor, el tenía ese derecho, yo no.
    
    Busqué un condón, me lo puse y ella parecía aliviada, y sonreía de nuevo abriendo sus piernas para mí, tal vez ella no se hubiera negado a dejarme follarmela a ...