-
Historia: mi primera amante era de 36 años y yo de 20.
Fecha: 13/05/2022, Categorías: Sexo con Maduras Tus Relatos Autor: yang, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... gluteos y le fui sacando su braguita (hay mujeres que no les gusta eso, pero mi amiga me había comentado que a ella si se lo quitaba en los masajes). Ella se quedó desnudita sobre la mesa, solo tapada por la toalla. Ahora desde atras metí mis manos y masajée sus nalgas y ahora cuando pasé por su rajita ya no tenía nada más que sus pliegues vaginales, le pase los dedos encima con aceite, ella movió su cuerpo, como respondiendo, yo tuve cuidado, así que lo hice a un lado de su rajita, en un instante moví un poco la toalla y tuve una vista colosal de su rajita, sus labios vaginales era pequeños y el aro de su culito estaba metido entre sus nalgas, mi erección también era total. Le abrí más las piernas y subí su toalla, ahora tenía toda la visión de su coñito rasurado. Metí mis manos con más aceite y volví a masajear sus nalgas, ahora pasé un par de dedos por su rayita, palpé su ano y luego su rajita más abajo, ella dio un movimiento involuntario de su espalda, era un movimiento que me indicaba que ella lo estaba sintiendo. Entonces en un acto de audacia, le retiré toda la toalla, me fui de lado y puse mi mano a bajar por sus nalgas y pasar por sus labios vaginales, me eché más aceite para que resbalara másd. La señora volteo su bello rostro, tenía los ojos cerrados y su boca abierta como exclamando en silencio. Seguro, la estaba gozando. En algún momento mi dedo medio abrió sus labios vaginales y la yema de mi dedo entró en su vagina, ella se mordió los labios. Como no ...
... hubo reacción adversa, volví a hacerlo, inserté un poco más mi dedo medio en su vagina, subí y bajé y volví a penetrarla, ahora mi dedo entró hasta la mitad y yo tengo los dedos largos. Ella abrió más la boca, parecía que gemía en silencio. Entre y salí varias veces, su vagina estaba caliente. Pero no quería abusar y quedarme allí. Asi que le dije -perdone señora se puede voltear, ahora me toca el frente-. Ella abrió sus ojos y sin decir nada, obedientemente se dio la vuelta sobre la mesa y ahora si me mostró todo su vibrante cuerpo, sus senos pequeños, unos volcancitos, en donde los pezones eran parte de su cono y su rajita enseñando todos sus labios vaginales. Se acostó y le puse una toalla sobre su sexo. Comencé de nuevo por sus pies, le eché aceite tibio y oloroso, levanté uno y lo puse en mi torso y lo masajee, de nuevo vi sus bellos pies, no pude evitarlo y puse sus deditos en mi boca y los chupé, le pase la lengua por debajo y por arriba, luego tomé el otro y repetí lo mismo, mi erección en mis pantalones era como nunca. Subí a sus pantorrillas y de allí a sus muslos, como hice antes, salté hacia su torso, agregué aceite sobre sus tetitas y las masajee una por mano, suave y fuerte, suave y fuerte, ella abrió sus ojos y me vio, luego los volvió a cerrar. Era buena señal, entonces utilizando mis dedos índice y pulgar de cada mano apreté sus pezones con el masaje, lo hice varias veces y sus pezones se pusieron paraditos, otra señal de excitación de la señora ...