1. Historia: mi primera amante era de 36 años y yo de 20.


    Fecha: 13/05/2022, Categorías: Sexo con Maduras Tus Relatos Autor: yang, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... Alcantara.  Entonces retiré la toalla, me quedó a la vista todo su coñito, le abrí sus piernas, ella se dejó.  Ahora agregué aceite sobre su vulvita, le pase la mano y dedos por allí, pasé por su clitoris dos de mis dedos y ella de nuevo tuvo ese reflejo involuntario de levantar la espalda, abrió los ojos y  ahora si exclamo -chico, que me estas haciendo por dios!-.  Jugándome toda, con sus ojos abiertos, masajee su coñito y mi dedo medio lo inserté en su vagina, primero  solo la punta, a la segunda la mitad de mi dedo y a la tercera vez le metí mi dedo hasta el nudillo.  Luego me quedé entrando y saliendo de su rajita y frotando su clítoris con la misma mano.  Por primera vez escuché gemir a la señora Alcantara, -aahhh, ahhhh, asi chico, no pares chico, aahhhh!!-, eso me hirvió la sangre, a mi dedo medio se unió mi dedo anular y ahora le insertaba dos dedos en su rajita, y los movía adentro y afuera a varias frecuencias.  Entoncces la señora Alcantara, me dijo  -ven, ven aqui-, me acerqué sin sacarle los dedos de su vagina, ella vio el tamaño de mi erección y me bajó el pants, tomó mi verga y casi arqueando su torso me empezó a chupar el pene, luego se puso de lado, tuve que sacar mis dedos de su raja para no lastimarla. Ella lamía mi glande como si fuera un helado sabroso, luego lamía desde abajo el tronco de mi verga -qué clase de verga tienes querido!- me dijo ella y luego la metió en su boca y la mamaba rico.  Luego de eso, me subí a la mesa, ya sin mi pants, me puse ...
    ... entre sus piernas y la penetré, comencé a darle duro, pues estaba demasiado excitado para empezar poco a poco, así que la ensarté y me moví fuerte adentro y afuera de su raja, ella gemía y me arañaba los brazos, le subí las piernas para que la penetración fuera total, ella se quejaba y jadeaba como si fuera a tener un ataqué, la señora se estaba corriendo.  Le seguí dando duro para magnificar su orgasmo.  Luego me desprendí, tomé un taburete que se coloca en el estomago de los clientes para cierto tipo de terapia, queda como recostada sobre él y de rodillas, como una posee casi al estilo perruno con su cabeza abajo.  La puse ella se dejó obedientemente, luego me puse atras y la volví a ensartar, le di duro de nuevo por buenos momentos, le pistonie mi verga todo lo que quise y la llevé a otra corrida monumental, ella se quejaba -querido que clase de cogida me estas dando- me dijo entre gemidos.  Me subí más sobre ella y la ensarté todo lo que podía, y casi comencé a eyacular, no sabía si hacerlo afuera o adentro, pero ella intervino, la experiencia claro,  -acaba adentro querido, quiero sentir tu leche caliente!- y entonces descargué toda mi leche dentro de ella, yo también gimiendo fuerte y moviendo mi pelvis hasta sacar la última gota.
    
    Ella se quedó descansando en la mesa, yo me puse mi ropa, comencé a guardar las cosas como hago siempre.  Luego ella se levantó me dijo -que locura, como dijiste que te llamas?-,  respondí -me llamo Kevin señora-.  Y ella entró al servicio y a ...