1. Amando a nuestra amiga


    Fecha: 06/06/2022, Categorías: Sexo en Grupo Tus Relatos Autor: Grower, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... labios deslizarse sobre mi verga y la humedad de su boca. Vi que Julian se acomodó detrás de ella para lamerle el culo y por los gemidos silenciados de ella, me imagino que lo disfrutaba. Era extraño pensar que habíamos llegado a ello, pero el trío había empezado y nada podía detenernos.
    Jessi se sujetaba a mi pecho con fuerza, sus manos arañaban mi camisa y el calor de nuestros cuerpos empezaba a ser intolerable. Me deshice de la camisa y la mirada amistosa de ella se ilumino. Se sacó mi verga de la boca, un delgado hilo de saliva aún nos conectaba.
    - Coganme.
    Guiado por la excitación, levante a Jessi para desnudarla con la ayuda de Julian. Yo quite su bra y él desgarro sus bragas.
    - Pido su culo. - Julian fue el primero en hablar y en ella la excitación comenzó a ser incontenible.
    Me acomodé en el sillón para que ella se pusiera encima de mí, pude sentir su vagina húmeda y apretada abrazando mi verga, cada centímetro que entraba podía escucharla gemir. Para cuando llego a la base de mi pene, un grito erótico me obligo a sujetarla contra mí. Su culo estaba abierto y expuesto en su totalidad para Julian, quien no tardó en escupir sobre aquel ano bendito y frotar su verga.
    - Me va a doler... - Las palabras en su boca eran un ligero suspiro.
    - Tranquila, yo te sostengo. - Le dije tratando de calmarla.
    Julian empezó lento, con la punta. Jessi empezó a gemir, el grito desesperado de una pasión por cumplir, podía sentir su aliento caliente en mi pecho y mi verga pulsaba ...
    ... dentro de su vagina. Julian la sujeto con fuerza por la cadera y se abrió camino. Cada centímetro de verga en su culo la obligaba a gemir, a llenar mi rostro con su aliento cálido y a apretar mi pene.
    Fue extraño, pero había algo erótico en sentir que mis huevos rozaban con los de Julian una vez que su verga entro por completo en ella.
    - ¡Coganme!
    Con el desespero de nuestros cuerpos, ambos empezamos un ritmo de vaivén que inundaba su cuerpo con la pasión. Sentía mi cuerpo sudando contra el de ella, sus labios húmedos tan cerca que quise besarlos, pero al mirar su rostro de deseo me veía bloqueado. Es extraño pensar que uno puede tener sexo con alguien sin besarse, pero quizás ese era el límite de nuestra amistad.
    Su vagina me apretaba con cada embiste que Julian daba y estoy seguro de que cada embiste mío apretaba su ano. Ambos solo deseábamos descargar nuestros afectos en ella, no estaba seguro de cuanto tiempo más podía controlarme.
    En el instante en que ambos reducimos la cadencia de nuestro empuje, ella se levantó, su cuerpo empapado de sudor ardiente y entre sus piernas escurrían los fluidos del amor.
    - Vamos a mi cuarto...
    Como sus fieles lacayos, Julian y yo seguimos a nuestra diosa, Jessica, hasta su habitación. La habitación donde la habíamos tenido que acomodar después de noches de fiesta, la habitación que mezclaba sus peluches infantiles con posters del Barsa... Jamás una habitación que despertara lujuria, hasta ahora. Jessi se acomodó de espaldas encima de ...