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Morbo entre hombres
Fecha: 10/06/2022, Categorías: Gays Tus Relatos Autor: Serafín, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... armadura perfecta teniendo sobre si dos pequeños puntos que dejaban ver claramente su forma y su color negrito. En la forma curva en U como el lindero de un gran lago había una expansión muy frondosa, pero no tupida. Había espacios entre vello y vello que dejaban incluso ver caminos como los de la antigua Roma, lleno de piedras en un orden que por sus ondas, parecían estar en un completo relajo, pero si se acerca más, notarias como al terminar una punta, la otra la recepta y concluye en su raíz y junto a ella otra raíz emerge y se extiende y la punta vuelve a conectarse con la terminación de otros hebra que renace de la epidermis. ¿Podía yo evitar alguna reacción de placer, estando rociado de aquella perspectiva? Como alucinación de la noche, me sorprendió aquel momento: Mi mano solo paso de un camino a otro. Y fui hallado. Porque al quedar reposada allí sobre aquel valle de suaves vellos. Él tomo mi mano con su mano derecha. Acarició mis dedos con los suyos. Alzó su cabeza y abriendo sus ojos me llamó con su mirada, me acerqué y mi mirar se perdió en su mentón, porque al oscurecerse mi vista, entre cálculo y nervios, mis labios chocaron los suyos, tanto que el corazón dio un salto como de susto. Y el perito me succionó uno a uno los labios hasta que su lengua atravesó y fue como la mezcla de un vino. Un sabor no antes probado. Luego girandome sin quitar ...
... mi mano del pecho y sin dejar de probar su boca me iba acomodando sobre las piernas de él y mi mano también fue pasando del pecho a la cabeza hasta quedar sobre un varón que su parte viril se había ya pronunciado. Y estaba a pocos centímetros de mis nalgas. Pues mi miembro se asentó sobre su vientre. Cuando paro de besarme, yo agache la cabeza y la puse sobre su pecho, solo tenía fuerzas para olerlo. Porque sentí que me quito todo el poder que había en mí. Quede rendido sin saber que hacer, seguir a lo desconocido. Me abrazó pero estaba ardiendo de deseo. Tocó mis piernas subió hasta mis muslos y sus grandes manos cubrieron mis tapas, y estás fueron asidas con fuerza tanto que cada mano cubría muy bien cada nalga. Y me hubiera gustado que fuera mi imaginación, pero lo hecho, hecho estaba. El me bajo tiernamente de su pelvis y yo deseaba su calor, pero fui apartado. Me dijo: Mañana hablamos ok. Me dirigí hasta mi cuarto en silencio como zombie. Solo no miré hacia atrás. Escuché sus pasos tras de mí pero también en prosa, como evitando acercarse mucho. Esa noche no pude dormir, y creo que él tampoco. Estuve inerte ante las conversaciones que me hizo el Duque. Hasta que salió algo malhumorado de mi habitación y avanzó hasta la de él. Cerré mis ojos pensando que todo había sido un simple sueño. Si deseas más relatos escríbeme a mi correo: clannando@gmail.com