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HAY QUE TRABAJAR
Fecha: 04/06/2023, Categorías: Hetero Tus Relatos Autor: CARAMELO, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... cucharitas de plástico y dos yogurts y un postrecito. Los comí y me quedé algunos minutos relajado…, escuchando música y pensando en las próximas acciones. Al día siguiente, hice la misma compra, y noté, gracias a las vueltas, y buscar la caja donde menos gente hubiera, lo lindas que eran las cajeras, la gran mayoría jóvenes y hermosas. Bueno, al fin, ya que podía elegir, busqué una que me gustara y pagué allí. Al día siguiente hice lo mismo…, y elegí otra…, total no perdía nada. Otra cosa que noté, que no siempre estaban en la misma caja, así que tenía que mirar y buscar. “Selección natural”. El lunes de la siguiente semana - en realidad yo trabajaba de lunes a sábados, o de martes a domingo, según la semana -, me enteré que las cajeras también tenían un franco semanal. Al fin, cinco o seis días más tarde, “descubrí” a la más linda y simpática, según mí gusto…, y que me llevó el apunte… -Hola ingeniero. ¿Usted es de la obra verdad? – Una seductora mirada y una amplia sonrisa. No había otro cliente en la caja. -¿Cómo lo sabés? – Tendría entre 25 y 30 años. -Me lo comentaron algunas chicas, cuando lo vieron dando vueltas por el salón. -Mucho gusto, señorita. Me llamo Dani. -Yo soy Danna, ingeniero. Mucho gusto. Como no había clientes, me quedé un momento, algo puede pasar… -Yo estoy desde las 6…, Danna…, y me voy… -¡Oh! ¡Qué temprano! Nosotras entramos a las 8 y treinta… -Claro, abren a las 9… -… y nos vamos a las 5 y quince… - Estaba conversadora. Eso me gustó. ...
... – …de lunes a sábados…, y otras semanas de martes a domingos, nos alternamos… según… -¿Vivís lejos? -No…, unos diez minutos en el micro… -Yo estoy a casi 35 km… -Uy… bastante… - Hablamos mirándonos a los ojos. ¡Hermosos ojos y hermosa mirada! En eso alguien se puso en la cola… -Hasta mañana, Danna… -Si…, hasta mañana ingeniero…, fue un placer… -Si claro, para mí también… En estos días estamos realizando la mudanza de Clara y las chicas, volviendo a la casa del kiosco. Retornaron los muebles, y a la tarde, cuando llego a casa, les ayudo con la ropa y cacharros. Bueno…, casi pienso a “rey muerto, rey puesto”, pero no es así, por suerte. No voy hacer 70 km por día para ver a Danna o cualquiera de las chicas del súper, luego que termine la obra. ¡Ahora cobro los viáticos! Por supuesto, al día siguiente busqué con la vista a “Danna”. ¡Tan linda! Morocha, de negros cabellos, grandes ojos marrón claro, óvalo perfecto, de altos pómulos, rojos y carnosos labios, como corazón. El desabrido uniforme no podía ocultar el generoso par de tetas que ofrecía a la vista… Desde la cintura para abajo no podía “juzgar”, pero igual la busqué. Parece que ella también, pues cuando nos vimos sonrió y me saludó con la mano, mientras atendía a una clienta. Dejé pasar a dos señoras, y me acerqué cuando no había otra. -Hola Danna, buen día. -Buen día ingeniero Dani. - Ninguno olvidó los nombres. - ¡Lo mismo que ayer! ¡Con esto va a morir de hambre! ¡Jajaja! -¡Es qué quiero mantener ...