1. Recuerdos de una vida laboral


    Fecha: 16/09/2023, Categorías: Confesiones Autor: Elisa G, Fuente: CuentoRelatos

    ... que me decía que quería hablar conmigo. Realmente lo había recibido tres días antes, pero yo había dejado de abrir ese correo. De hecho ese día lo hice por curiosidad pensando que debería anularlo.
    
    Al contestar le dije que lo había visto por casualidad, si seguía interesado en hablar conmigo que me avisara cuándo y dónde.
    
    La respuesta fue inmediata, proponía volver a comer al restaurante del primer día, aunque él preferiría repetir la visita al sitio de nuestro encuentro, dando por sentado que no tenía que sentirme obligada ya que con la primera vez se había cumplido nuestro acuerdo.
    
    Contesté que yo también prefería ir al hotel. No di más explicación ni aclaración. Supuse que él ya entendería cual era mi parecer.
    
    Me citó para el día siguiente a la misma hora.
    
    Cuando llegué, con una mínima antelación, él estaba ya en la esquina del edificio esperándome. Como la vez anterior ya había pedido la llave y fuimos directos a la habitación.
    
    Esta vez los dos estábamos mucho más relajados y yo simplemente tenía curiosidad por saber que novedad le había impulsado a citarme.
    
    Nos sentamos en los sillones y él se encargó de abrir la botella que había en la cubitera. Esta vez sí era un buen champan. Me extrañó y lo comenté, con una sonrisa me confesó que lo había traído y había pegado el cambiazo. Bebimos despacio y con tranquilidad.
    
    Antes de nada me agradeció mi presencia, había meditado mucho durante los quince últimos días y se sentía muy satisfecho por haber ...
    ... descubierto, gracias a mi, una forma de entender el sexo que desconocía, tanto desde el punto de vista físico como mental. Se le habían derrumbado prejuicios que le agobiaban al tiempo que había disfrutado como no había podido nunca imaginar.
    
    También me confesó que le gustaría mucho que siguiéramos viéndonos, en el contexto que yo quisiera, aunque reconoció que a él le gustaría que fuera compartiendo sexo. En todo caso lo dejaba a mi criterio. Él por su parte había pensado en la forma de compensarme pero no había encontrado ningún resquicio en la empresa para poder mejorar mi situación.
    
    Yo me esperaba algo parecido. Era consciente de la conmoción que la sesión anterior le había causado. Descubrir el sexo a los treinta y muchos años tenía que ser traumático desde cualquier punto de vista y se le veía afectado, aunque eso sí, positivamente.
    
    “no tienes que compensarme con nada” le contesté. “si estoy aquí es porque me apetece” así que, mientras te apetezca a ti, cuenta conmigo”
    
    “lo único que quiero dejar claro es que no quiero que sea un compromiso por ninguna de las partes y no afecte en absoluto a nuestras vidas familiares” “no quiero que nuestros encuentros perjudiquen a otras personas".
    
    Continuamos charlando amigablemente durante un buen rato, dando cuenta de la botella de champán, hasta que él inició un acercamiento y me abrazó estrechamente.
    
    Nos desnudamos mutuamente y nos tumbamos en la cama, que era tan grande y cuidada como la vez anterior. Él ya estaba ...