1. Recuerdos de una vida laboral


    Fecha: 16/09/2023, Categorías: Confesiones Autor: Elisa G, Fuente: CuentoRelatos

    ... matrimonio, al parecer las pocas penetraciones que habían compartido eran tan poco profundas que él dudaba de que el himen se hubiera desgarrado, aunque ella ya no se consideraba virgen.
    
    A su vez él, precisamente por su mentalidad tradicional, no había tenido ninguna experiencia con otra mujer ni siquiera con una profesional y por otra parte, estaba angustiado por tener que recurrir a la masturbación para calmarse.
    
    Percibí hasta que punto debía estar ofuscado y obsesionado para haberme hecho la propuesta de irse a la cama conmigo.
    
    Lo único que podía hacer yo en esa situación era calmarle y tranquilizarle, así que traté de convencerle de que el sexo era algo natural y que luchar contra su necesidad era forzar la esencia del ser humano.
    
    Al tiempo le fui acariciando de nuevo el fláccido miembro que otra vez adquirió la consistencia y el volumen que ya había demostrado.
    
    Cambié de posición y le invité a probar una postura que sin duda le iba a gustar y me coloque de rodillas con los brazos doblados y la cabeza baja, y le pedí que me penetrara desde atrás.
    
    Él siguió mi idea y esta vez entró sin ninguna dificultad hasta el fondo. Seguramente mi vagina se había adaptado a su tamaño, lo cierto es que ambos nos fuimos excitando y de nuevo llegamos a la explosión final prácticamente al mismo tiempo.
    
    Me siguió sorprendiendo la copiosa emisión seminal que producía y fui otra vez a baño a lavarme a conciencia.
    
    Cuando nos fuimos, él se quedó para liquidar la cuenta ...
    ... del hotel y yo me fui caminando hacia mi casa, no muy distante. Me apetecía ir reflexionando sobre la peripecia en que me veía inmersa porque la situación no respondía a lo que yo esperaba. En lugar de un episodio simplemente sexual para conseguir una ventaja laboral me había encontrado con una persona totalmente diferente a la imagen que tenía de él por lo que en vez de estar molesta por una invasión oportunista en mi intimidad me sentía satisfecha por el contacto humano que se había revelado, y, también, por que no decirlo, por los dos orgasmos brutales que me había proporcionado la aventura.
    
    Durante los días que siguieron no varió nada en nuestra actitud en la empresa. Yo ya estaba integrada en el nuevo puesto, que como preveía no presentaba ninguna dificultad, y el ambiente laboral siguió siendo el mismo. Al jefe le vi en contadas ocasiones y siempre de paso, ambos mantuvimos una actitud distanciada como si no hubiera pasado nada. Yo era consciente de que cualquier imprudencia por nuestra parte podría tener efectos negativos para ambos. Por mi parte tenía fama de mujer seria y responsable que, en mi tiempo libre, me dedicaba a mi familia y a mi casa. Siempre había tenido mucho cuidado de no dejar traslucir nada que pudiera intuir mi doble vida.
    
    En cuanto a él yo era consciente de que cualquier indiscreción podía llegar a oídos de su suegro con las consecuencias imprevisibles que pudieran derivarse.
    
    Dos semanas más tarde recibí en el correo secreto un mensaje en el ...
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