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Un atardecer de agosto, un atardecer con mi primo
Fecha: 24/09/2023, Categorías: Incesto Autor: Lara, Fuente: CuentoRelatos
El otro día, hablando con un amigo, un amigo muy querido, hablábamos de las experiencias sexuales que habíamos tenido en las playas, me acuerdo que le contaba entre risas que ellos mejor que nosotras, por lo menos yo, que me lleno siempre de arena y no os diré donde, simplemente imaginarlo, le contaba que yo prefería estar dentro del agua que fuera, pero claro esta le decía riendo, la pasión y el deseo te puede pillar en cualquier sitio. Empecé a contarle una experiencia que particularmente a mí me marcó, aparte de que me encantó, fue algo inesperado, algo que me ocurrió ya hace unos años cuando todavía estaba en la universidad, algo que no esperaba, algo que vino y tal como vino se fue, uno de esos momentos que se quedan grabados, ya que con quien compartí aquel tórrido encuentro tan apasionado, además de ser uno de mis mejores amigos en la universidad, era mi primo con quien hoy todavía comparto no solamente familia sino una gran amistad y aunque nunca más volvimos hablar del tema, sé que nos reiríamos mucho recordándolo juntos. Agosto, uno de los meses más calurosos del año, las costas de Cádiz, playas de arenas blancas interminables, de arena fina y ardiente sol, cinco amigos disfrutan de unas vacaciones merecidas tras haber superado uno de los años más difíciles en la universidad, desde finales del mes de junio empezamos a planear el irnos todo juntos de vacaciones, a la casa que tenían los padres de una de mis amigas, una casa en un pueblecito increíblemente ...
... bonito. Los cinco habíamos sido inseparables desde que empezamos en la universidad, había mucha complicidad entre los cinco, había risas y llantos, risas cada vez que salíamos por Madrid, llantos cada vez que alguno de nosotros se encontraba con algún problema y en esos momentos siempre estábamos como una piña para ayudarnos y darnos consuelo. Pongámosles nombres, pero no caras, Raúl, Fernando, Verónica, Alicia y una servidora que os cuenta, los cinco arquitectos de una gran amistad que aun hoy perdura, aunque dos de nosotros tenemos un gran secreto que ninguno de los demás sabe y que hoy voy a contaros, a desgranar paso a paso para que sintáis lo mismo que sentimos los dos. Era tarde ya y el sol empezaba a esconderse por el horizonte, una grande y hermosa luna le daba las buenas noches a la vez que empezaba a reinar sobre las playas de Cádiz, Raúl, Verónica y Alicia hacía tiempo que se habían marchado, habíamos quedado un poco más tarde para ir a cenar todos juntos, pero Fernando y yo nos habíamos quedado aprovechando los últimos rayos de sol, la playa casi desierta y más donde nosotros nos encontrábamos, en la parte más alejada para estar más tranquilos, sin ese bullicio de gente y de los niños que como es normal no dejaban de jugar, aparte de ser un sitio perfecto para hacer top less sin que ninguna mirada te incomodara y no porque nos importara realmente. Fernando y yo hablábamos animadamente y sinceramente ya no me acuerde de que, de lo que si me acuerdo es de que ...