-
El nuevo curso (V)
Fecha: 08/10/2023, Categorías: Gays Autor: ShatteredGlassW, Fuente: CuentoRelatos
... traslucir ninguna emoción. Para ganar tiempo se desperezó y recogió su mochila del banco donde la había arrojado antes, se la colgó al hombro y por fin volvió a mirar a su novio, que aguardaba en actitud expectante y compungida. Su mirada, normalmente clara y limpia ahora aparecía suplicante, como si desease con todas sus fuerzas que no le importase su petición, que se la concediese sin montar un espectáculo. Desconcertado examinó al chico. Sabía que era tímido, pero esa actitud no parecía propia de él. Una chispa de intuición se abrió paso en su mente cuando se percató de que quizá la pequeña bronca con Carlo podía tener algo que ver, aunque aquello no ayudó a mitigar la sensación de rechazo. –No, supongo que no. Salgo de trabajar a las siete, pásate después y no me verás. –Claudicó al fin para inmenso alivio de Enrique–. Pero me gustaría saber qué te ocurre. Si quieres contármelo. No sé, si he hecho algo que te ha molestado… lo siento. Los ojos de Enrique se abrieron desmesuradamente mientras su boca se abría en una perfecta “o”. Sin darle tiempo a decir nada Damián pasó caminando a su lado, agitando el teléfono para que viese la hora que era. Unos cuantos rezagados corrían a clase y Enrique se apresuró a seguir a Damián, quien mantenía la cara inexpresiva. Consiguió alcanzarle antes de entrar en el aula, pero la profesora ya aguardaba dentro y no pudo volver a hablar con él. A pesar de pasarse toda la hora estudiando su perfil no pudo notar nada extraño en el chico. ...
... Atendía como siempre y tomaba pulcras notas de las explicaciones que la maestra iba desgranando, y sin embargo no lograba sacudirse de encima la sensación de que algo iba mal. Ni siquiera a la salida pudo hablar con él, pues se fue con Carlo directamente al gimnasio. Aunque le dio un beso de despedida, fue lo bastante breve y casto como para conseguir que la idea de que las cosas no iban bien se afianzase en el fondo de su mente. Sentado frente a un plato de ensalada y con el libro abierto al lado, Enrique se planteó si Damián no estaría molesto por su petición. Apartando el plato apoyó los brazos en la mesa y dejó escapar un suspiro frustrado. Si le decía la verdad se reiría de él, estaba seguro. O se reiría de él o se sentiría asqueado. Había mencionado, poco después de conocerse, que Carlo le había contado que había estado pasado de peso, pero dudaba que su amigo le hubiese dicho en realidad cuánto había llegado a pesar. Solo con volver a pensar en el número de kilos que había alcanzado en el pasado volvía a sentir náuseas y una sensación de intenso desprecio por sí mismo. Conteniéndose para no correr al baño a mirarse para estar seguro de que los kilos no habían vuelto, retiró la ensalada intacta de la mesa. No tenía ganas de comer, aunque debería ocultárselo después a Carlo o se enfadaría con él. En las primeras semanas del curso siempre se descuidaba ligeramente y engordaba uno o dos kilos, pero si ese había sido el caso en estas primeras semanas, ¿por qué no se ...