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Sensaciones sexuales (VII)
Fecha: 01/11/2023, Categorías: Confesiones Autor: ramirogal, Fuente: CuentoRelatos
El sonido del mensaje me indicaba que era mamá. Tomé mi teléfono y efectivamente el mensaje de whatsapp decía: “Me invitaron Norma y el marido a almorzar con ellos y pasar la tarde y aprovechar la pileta. No hice nada para comer. Comprate y cocinate vos”. Era una mala y una buena noticia a la vez. Mala porque yo debía cocinarme y buena porque me permitiría disponer de la casa prácticamente todo el día. También tenía que compensar a Lauty por haberle dicho que no el día anterior, así que todo se alineaba para un excelente almuerzo de amigos. Mientras aún estaba en viaje le escribí a mi amigo “Lauty, te invito a almorzar. Voy a preparar algo que te va a encantar. Sorprendeme con la bebida”. Inmediatamente después le pedí al papá de Naty que me deje unas cuadras antes, ya que tenía que ir al supermercado a comprar cosas para el almuerzo. Minutos después ya estaba caminando hacia la carnicería. Elegí un buen trozo de carne y camino a la caja elegí especias apropiadas para una comida afrodisíaca. Llegué a casa y luego de encender el horno para que vaya precalentando, me fui a mi dormitorio, elegí el conjunto de ropa interior negro que me había comprado hacía pocos días, y un vestidito de gasa rosa que seguramente a Lautaro le iba a encantar. Zapatos de taco color negro y por supuesto unas gotas de mi adorado Blue Seduction de Antonio Banderas. Preparé una salsa crema con los ingredientes que había comprado más algunos otros que tenía en casa y puse la carne al ...
... horno. Sólo era cuestión de esperar. Un buen momento para poner un disco de Harry Styles y todo el clima sería perfecto. Me senté en el sofá a esperar e inmediatamente volvían a mi mente todas las imágenes del fin de semana, Naty desnuda, Lauty acariciando mi cuerpo, su anécdota con Vanesa, Andrea mi vecina también completamente desnuda, lo que vi entre Fernanda y Alejandro y por supuesto, lo que había pasado anoche en el dormitorio de Naty. No tuve que pensarlo, mis manos como acto reflejo ya estaban en mi vulva acariciándola, jugando en círculos, dándole caricias al clítoris. Estaba sola así que podía gemir sin pudor, y lo hice disfrutando lo rico que es masturbarse. El timbre sonó, pero lo ignoré, no estaba más en el sofá, estaba en las nubes del placer disfrutando mi paja. Una vez más el timbre sonó y volví a la tierra. Seguramente era Lautaro, me paré de inmediato, me acomodé el pelo aún sin saber si estaba despeinada y me dirigí a la puerta. Allí estaba él, hermoso, sonriente, con una camisa clarita, jeans y unos zapatitos que le daban la imagen de un hombre seductor. -Hola Mary ¿llego en mal momento? Estás hermosa. Por mi cabeza pasó la respuesta “sí me interrumpiste algo muy lindo” pero mi boca respondió: “muchas gracias, vos también estás muy elegante. Pasá y ponete cómodo. Falta un poco para la comida”. Lautaro pasó y apenas entró me mostró una botella que traía en su mano. Era un champagne Barón B extra brut. No sé quién se lo dijo, pero era mi ...