1. ¡Préñame, papá, préñame!


    Fecha: 17/11/2023, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos

    ... mirando.
    
    -¡Vete!
    
    León cogió otra toalla en un cajón.
    
    -Estoy muy solo.
    
    Elvira estaba muy enfadada.
    
    -¡Cómprate un perro!
    
    Fue a su lado. Elvira arrimó la espalda a la pared de la habitación.
    
    -¡No me toques!
    
    -Solo quiero secarte la espalda.
    
    -No quiero que me toques, papá.
    
    -No te voy a tocar con las manos, trocito de cielo.
    
    -No soy ningún trocito de cielo.
    
    -Tienes razón, no eres un trocito, eres todo un cielo.
    
    Se puso entre su espalda y la pared, la agarró por la cintura y le arrimó cebolleta. A Elvira no le quedó otra que decirle:
    
    -Sécame por detrás, pero quítame las manos de encima.
    
    León le secó la espalda, las nalgas, las piernas... Cuando la besó en las nalgas se lo recriminó.
    
    -¡No hagas eso, papá!
    
    -Eres tan sensual...
    
    Le pasó la lengua por el ojete. A Elvira se le escapó un: "Uyyy". León le preguntó:
    
    -¿Te gusta?
    
    No le contestó a la pregunta.
    
    -Eres un marrano.
    
    Le metió y sacó la lengua en el ojete unas cuantas veces. Si León la pudiese ver, vería cómo cada vez que la punta de la lengua entraba en el ojete las pupilas de los ojos de Elvira se escondían bajo sus párpados y dejaban sus ojos en blanco. Pensando que no le iba a hacer caso y que iba a seguir follándole el culo con la lengua, le dijo:
    
    -No sigas, papá, no sigas.
    
    Se arrepintió de habérselo dicho, ya que León se levantó, la besó en el cuello y le dijo:
    
    -Tienes un cuerpo maravilloso. ¿Quieres que te seque el coño?
    
    Ya no se arriesgó a decirle ...
    ... que no.
    
    -Diga lo que diga vas a hacer lo que te dé la gana.
    
    Se agachó delante de ella, apartó la toalla para un lado y le dio media docena de lamidas de abajo a arriba en el coño, un coño mojado y con vello rubio. Elvira mordió la toalla y después, abriendo un poquito las piernas, le dijo:
    
    -Eres un vicioso.
    
    Le dio unas cuantas lamidas más. Elvira volvió a morder la toalla y abrió más las piernas.
    
    -Y un abusón.
    
    Ahora fueron más de una docena las lamidas de coño. La toalla ya estaba sujeta solo por sus dientes.
    
    -Y tú la cosita más rica que he probado.
    
    La voz de Elvira ya era de mimosa.
    
    -Mentiroso.
    
    Le dio unas cuantas lamidas más y la toalla cayó sobre la cabeza de León, Elvira comenzó a gemir, León le dijo:
    
    -Me encanta oírte gemir.
    
    Elvira dijo en bajito:
    
    -Si sigues lamiendo mi coño me corro, papá.
    
    León siguió lamiendo el coño y Elvira exclamó:
    
    -¡Me corro, papá, me corro!
    
    Las piernas de Elvira comenzaron a temblar. De su coño salió un chorrito de jugos y después la boca de León se fue llenando de jugos agridulces y viscosos.
    
    Al acabar de correrse Elvira, el cabronazo se levantó y le mamó sus deliciosas tetas, después la cogió en brazos y la puso en la cama de su hija otra hija. Elvira, le dijo:
    
    -No, por favor.
    
    El por favor lo frenó en seco, le dijo:
    
    -No seré yo quien te fuerce, pero...
    
    -¿Pero qué?
    
    -Pero si me dejaras hacer una paja mirando para ti, así desnuda...
    
    Le extrañó que se pudiese correr así.
    
    -¡¿Te ...
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