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¡Préñame, papá, préñame!
Fecha: 17/11/2023, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos
... correrías sin tocarme?! -Sí. -¿Estoy tan buena como para que eso ocurra? -Estás más que buena, hija, pero si me excitaras me correría mejor. Te doy 500 pesetas si haces lo que yo te diga. -No soy una puta. -Es una propina no es un pago. Se dejó convencer por dos razones, una porque seguía con ganas, y dos porque necesitaba el dinero. Se sentó sobre la cama al estilo indio y le dijo: -Saca la polla e índica lo que quieres que haga. León sacó la polla, una polla de lo más normal y meneándola le dijo: -Tócate las tetas. Elvira empezó a ganarse la propina. León mirando cómo se magreaba las tetas, le dijo: -Haz tú también una paja a ver si nos corremos juntos. Elvira quiso quitar más tajada de la situación. -Para que haga eso la propina tiene que ser más grande, papá. -¿Cuánto más? -Mil pesetas más. La tonta le había pedido una miseria, pues León con el calentón que tenía le hubiese dado hasta la zapatería. -Vale. León vio cómo Elvira se echaba boca arriba sobre la cama, cómo flexionaba las rodillas, cómo se abría de piernas y cómo con la yema del dedo medio de la mano derecha comenzaba a acariciar el capuchón del clítoris por un lado y por el otro. Mirando para el coño abierto de su hija y meneando la polla, le dijo: -Jamás vi algo tan bello como tú, hija. Elvira ya no se cortaba. -Ni yo un padre tan cabrón cómo tú. Al rato León se acercó a su hija, frotó su polla en el coño y se corrió en la entrada. Elvira, ...
... que ya estaba cachonda, sintiendo la leche calentita en su coño se puso tan perra que echó una mano a una teta, se frotó a mil por hora y se corrió cómo una cerdita. León después de correrse y sintiendo cómo se apagaban los gemidos de Elvira, se echó en la cama, le levantó las nalgas con las dos manos y le lamió el coño lleno de leche y de jugos. Elvira no tardó en decir: -¡Me voy a correr otra vez! León dejó de lamer. Su lengua entró en el ojete, salió y se metió en el coño, salió del coño y se metió en el ojete... Elvira frotó el clítoris a mil por hora y se volvió a correr, diciendo: -¡Bebe, papá, bebe! Se estremeció y se corrió cómo se había corrido antes, soltando un chorrito de jugos que fue a parar en la cara de su padre. Después su coño echó fuera los jugos viscosos, jugos que bajaron por su lengua cómo un pequeño torrente y acabaron dentro de su boca. Elvira al acabar de correrse le preguntó: -¿De verdad que soy la cosita más rica que probaste, papá? -Sí, y la más deliciosa. -Me haces sentir muy especial. -Eso es porque lo eres. Después de ponerse un vestido marrón, unos calcetines y unos zapatos, puso su ropa a secar y luego hizo la tortilla de patatas. Comieron y bebieron... Cuando se iba para su casa le preguntó León: -¿Cuánto por un polvo, Elvira? -Mi coño no tiene precio, papá. -De tu coño ya bebí, hija. -Adiós, papá. -¡¿No vas a volver?! -No. Me buscaré un trabajo. -Me voy a sentir muy solo. -Cómprate un ...