1. ¡Préñame, papá, préñame!


    Fecha: 17/11/2023, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos

    ... perro.
    
    Esa misma noche Elvira se masturbó y lo hizo pensando en su padre, pero se masturbó de modo diferente a como lo hacía siempre. Se puso de lado, humedeció un dedo con la lengua, metió la punta dentro de culo, acarició el clítoris, después metió dos dedos dentro del coño e imaginó que le vendaba los ojos, que lo ataba a la cama, le hacía cochinadas, lo montaba, se clavaba la polla en el culo y en el coño y lo follaba a su aire... Cuando se corrió lo hizo cómo era costumbre en ella, soltando un chorrito de jugos al que siguió una pequeña cascada de jugos.
    
    La hostia fue que esa fantasía la obsesionó, y tras varias deliciosas masturbaciones decidió follar a su padre hasta dejarlo seco tal y como lo había dejado en sus últimas pajas.
    
    Eran algo más de las doce de la mañana cuando llegó a la casa de su padre. Venía vestida con un jersey, una blusa, una falda y unos zapatos, todo de color negro y en la cabeza llevaba una pañoleta a juego. León estaba echando leña la cocina de hierro cuando oyó a sus espaldas la voz de su hija.
    
    -Hola, papá.
    
    Se giró y le dijo:
    
    -Has vuelto.
    
    -Por si necesitas que te haga algo.
    
    -Te eché de menos.
    
    -¿No te compraste el perro?
    
    León ya se lanzó al barro.
    
    -No necesito un perro, lo que necesito es echar un polvo.
    
    -Vete a putas
    
    -Pon tú un precio.
    
    -Yo no soy una puta.
    
    -Por eso te pagaría lo que qué quisieras. ¿Tiene un precio tu coño?
    
    Elvira no se anduvo con más rodeos. Venía a lo que venía, y si su padre le ...
    ... allanaba el camino, pues mejor, y si encima le pagaba, mejor que mejor.
    
    -No venía a por eso -mintió-, pero sí, mi coño tendría un precio, el precio sería de 5000 pesetas, pero si voy a ser puta por un día el polvo no me lo echarías tú, te lo echaría yo a ti. Yo sería la abusona esta vez. Yo mandaría y tú obedecerías. La primera orden que te daría es que no hablases, pero para nada, ni para llamarme puta ni para llamarme hija, si estás de acuerdo asiente con la cabeza.
    
    León asintió con la cabeza.
    
    -¿Tienes cordel?
    
    Le señaló un cajón con un dedo.
    
    -Veo que lo pillaste.
    
    Cogió el cordel y le dijo:
    
    -Tira para tu habitación.
    
    Al estar León al lado de la cama le dijo:
    
    -Desnúdate.
    
    Cuando lo vio desnudo fue a su lado, se quitó la pañoleta, le vendó los ojos y le dijo:
    
    -Échate sobre la cama.
    
    Se echó, lo ató de pies y manos a las patas de la cama y después se desnudó ella. Lo último que quitó fueron las bragas negras mojadas, subió a la cama y se las puso en la nariz.
    
    -Huele.
    
    León olió las bragas profundamente, después le puso la parte mojada en los labios.
    
    -Lame.
    
    Le pasó un pezón por el meato de la polla empalmada, el pezón se pringó de aguadilla, después se lo puso entre los labios.
    
    -Muerde, chupa y lame.
    
    León mordió suavemente, lamió y chupó, después cuando le dio toda la teta volvió a morder suavemente, a lamer y a chupar. Pasó el otro pezón por el meato. Creyó que se lo iba a llevar a los labios, pero lo que le puso en la boca fue ...