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Mi sobrino el carnicero
Fecha: 17/11/2023, Categorías: Incesto Autor: nachoARG, Fuente: CuentoRelatos
... nervioso. Era el momento perfecto para ir por todo. - Ah, porque me enteré que al final si te gusta mirar mujeres grandes como Susana – le dije usando una voz entre irónica y seductora. - Qué te contó Susana? Es todo mentira tía, no le creas – dijo transpirando por el calor y los nervios. - Susana no me contó nada, yo los vi esa noche que cerraste la carnicería y ella te visitó – contesté mientras caminaba lentamente hacia el con el sugerente alimento en mis manos. - No tía, fue un malentendido. No era mi intención, ella se… - balbuceó hasta que le hice señas de silencio con mi dedo antes de que terminara con sus excusas. - No estoy enojada sobrinito. En realidad, estoy un poco celosa – dije con mi voz más seductora. Damián había quedado realmente obnubilado ante mi show carnal, por lo que decidí continuar. Tomé el chorizo que colgaba ante mis tetas y lo metí lentamente en el surco entre ellas. El chorizo del otro extremo comencé a meterlo lentamente en mi boca hasta dejarle una marca en lo más profundo con mi labial rojo. La inquietud en el cuerpo de Damián me decía que tenía una mezcla de nervios y excitación. Sin decir ni una palabra más, me acerqué a él hasta quedar a escasos centímetros. La corta distancia me dejo ver que su pantalón estaba a punto de estallar. Me arrodillé frente a él, le desprendí sus ajustados jeans y bajé sus pantalones y ropa interior como un animal hambriento. Su verga erecta quedo rebotando frente a mi cara y pude sentir su ...
... aroma masculino llenándome los pulmones. Metí esa sabrosa pija en mi boca y comencé a mamarlo de forma desesperada. De vez en cuando me ahogaba con una leve arcada y eso parecía excitarlo aún más. Al igual que había hecho con Susana, me tomó del pelo y comenzó a coger mi boca sin reparos. Estuve varios minutos con su falo erecto entrando y saliendo de mi garganta mientras me masturbaba con los juguetes improvisados de carne. Ya había hecho la parte más difícil, por lo que en ese momento sólo quedaba dejarme llevar por el goce. Me levanté y le di la espalda mientras subía una pierna a una silla. - Cógeme duro sobrino – susurré mientras acariciaba lentamente mis labios vaginales empapados. Él se acercó con la verga en su mano y la apoyó en mi concha hirviendo y rápidamente pude sentir como esos 17 cm de dureza me visitaban. Fue una sensación sublime sentir esa verga entrando y saliendo de mi vulva mientras las gruesas manos de Damián amasaban mis tetas. No puedo asegurar el tiempo que el viril cuerpo de mi sobrino estuvo bombeando duro contra mí, pero sí sé que fueron al menos cuatro los orgasmos que tuve en ese rato. Cada uno era una descarga eléctrica más fuerte que la anterior que me recorría de pies a cabeza. Mis piernas comenzaban a temblar de tanto placer, por lo que decidí ponerme más cómoda. Lo tomé de la mano y lo arrastré hacia el interior de la casa. En el sofá me puse en cuatro patas y abrí mis nalgas con las manos. - Estréname mi culo pendejo. Es tuyo ...