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Matrimonio convencional (III)
Fecha: 20/11/2023, Categorías: Confesiones Autor: Ginjm, Fuente: CuentoRelatos
... raja del culo y un pequeño triangulo de malla transparente con una flor de encaje para la delantera. Joder, se me puso dura imaginándola con eso puesto. -Qué te parece este, me dijo pícara, el hilo es más fino, quizá no me moleste, además, como vamos a estar en casa, si no me siento cómoda puedo quitármelo en un plis plas. -Es increíblemente sexy, quizá demasiado ¿No crees? Con ese vestido, sin medias y unas tanga… ¡madre de dios! No sé cuánto aguantaré sin meterte mano. Cuando Don Cosme te vea se va a poner cardiaco jajaja -Hummm, ¿Tú crees? Puede que sí, me lo llevo jajaja rio divertida, se puso el dedo índice en los labios… chssst ni una palabra, paga que nos vamos. Llegando al coche compruebo los mensajes de Whatsapp y descubro con sorpresa que tengo uno de don Cosme. -Hola Andrés, me he permitido coger tu número del grupo de la comunidad de vecinos para contactar contigo. Me pregunto si podrías venir mañana por la tarde a mi casa, he hecho algún arreglito que me gustaría que vieras y me dieras tu opinión. Finaliza en mensaje con un emoji de carita pícara guiñando un ojo. Bea se interesó al ver mi cara de sorpresa. -¿Pasa algo? ¿Quién te escribe? -Es Don Cosme, quiere verme mañana para que vea algo en su casa y hablar conmigo sobre algún tema de la comunidad de vecinos, o eso creo. -Qué raro, nunca antes habló contigo sobre estos temas, se ve que habéis hecho muy buenas migas desde el lunes, dijo poniendo cara de pícara. -Si, somos ...
... íntimos, lo que parece seguro es que tenemos gustos similares en cuanto a mujeres jajaja. Al día siguiente, a la hora prevista subí a su casa, me trajo recuerdos de la noche en la que tuve que masturbarlo, llegando a la puerta me puse algo nervioso, no sabía que querría, pero estaba claro que había una intención oculta tras su mensaje. Me abrió la puerta con el mismo batín que llevaba esa noche, me alteré un poco más. -Buenas tardes, Don Cosme, aquí me tiene. -Hola, Andresín, me alegra verte, pasa, por favor, te puedo ofrecer algo de beber ¿qué te apetece? -Nada por ahora, gracias. -Muy bien, si te apetece algo no dudes en pedirlo. -Gracias, si me dice lo que quiere de mí, se lo agradecería, dije algo seco, inquieto. Me invitó a sentarme en el sofá, donde aquella noche estaba Elvira, él lo hizo en un sillón individual que estaba al lado. -He pensado mucho en vuestra invitación, me gustaría quedar bien mañana, estoy convencido que tu mujer va a hacer sentirme como en casa, va a ser una anfitriona magnífica a pesar de que nunca hemos tenido una relación vecinal muy estrecha, no me cabe duda, así que he pensado hacer algún arreglito y quería saber tu opinión. -Vale, dígame, si le puedo ayudar en algo, será un placer. Me sorprendí diciendo casi lo mismo que aquella noche, me avergoncé un poco. -No sabes cuánto me alegra saberlo, no creas que no lo dije en serio cuando comenté el lunes a tu mujer que tienes buena mano, tienes maestría en esa mano de ...