1. Matrimonio convencional (III)


    Fecha: 20/11/2023, Categorías: Confesiones Autor: Ginjm, Fuente: CuentoRelatos

    ... pensado antes ¿Lo sabe ella? ¿Le has dicho que quieres ser cornudo?
    
    -¡Cómo se atreve! Me levanté de golpe y me dispuse a salir, para ello tenía que pasar por su lado, me sujetó por el antebrazo izquierdo y me llevó la mano hasta su polla, en un acto casi reflejo la agarré rodeando mis dedos el grueso tronco semi erecto.
    
    -Lo que suponía… Cornudo marica.
    
    -Que no, joder, me gustan las mujeres.
    
    -… Y mi polla. Entiendo que no te gusten los hombres, pero no puedes dejar de admirar la potencia y virilidad de un buen semental, porque es justo lo que te falta a tí
    
    -Suélteme el brazo, por favor, deje que me vaya.
    
    -Puedes comprobar por ti mismo que te solté el brazo hace rato y sigues agarrado a mi polla, pero siento decirte que hoy no puedo dejarte jugar con ella, debo reservarme para mañana, para tu mujer.
    
    No supe qué decir, miré mi mano, seguía allí rodeando su polla, la solté como si me hubiera dado calambre, salí corriendo de su casa pegando un portazo. Bajé las escaleras despacio, dándome un tiempo para digerir todo lo que me había dicho Don Cosme, tenía la impronta de su polla en mi mano. Esperé un poco antes de volver a entrar en casa. Bea, salió a mi encuentro, nerviosa por saber qué había hablado con él.
    
    -Nada, cariño, se ve que como está solo se aburre, nada de qué preocuparte.
    
    -¿Por qué tendría que preocuparme?
    
    -Es una forma de hablar, sólo eso. Quería mi opinión sobre alguna remodelación, ya le he dicho que de esas cosas siempre te encargas tú. ...
    ... Quise zanjar para que no siguiera preguntando.
    
    -Ay, pues qué bien, así mañana podrá comentarme durante la cena y tendremos de qué hablar.
    
    -Menudo chasco se va a llevar jajaja
    
    -¡Qué gracioso! Me dijo dándome un golpecito en el brazo, -¿Quieres decir que no tengo gusto o que no puedo aportarle nada?
    
    -Tonterías mías, no me hagas caso. ¡OYE! Te has puesto leggings para estar por casa, te quedan de miedo. Cambié de tercio.
    
    -¿Te gusta cómo me quedan? Son muy cómodos.
    
    -Mmmm me encanta cómo se te mete por la rajita jeje
    
    -Veo que te has fijado bien, Bueno, estamos los dos solos, no te importará ¿no?
    
    -Para nada, al contrario.
    
    Fui a la habitación para cambiarme, un mensaje me llegó al whatsapp.
    
    -Te has ido sin que te pudiera decir la otra cosa que quiero que hagas por mí, quiero el coñito de Bea bien depiladito para mañana, si se lo haces tú, mejor.
    
    No le contesté, tampoco evité que le llegara el doble tic de leído. Me quedé aturdido, lo veía muy creído, demasiado convencido de poder conseguir algo, no conocía a mi mujer, además ¿Cómo podría plantearle algo de eso a Bea sin que se montara la tercera guerra mundial? Decidido, no le diría nada.
    
    Apenas hablamos hasta la cena, sentados a la mesa, frente a frente, el silencio se me hizo más incómodo que de costumbre, inicié la conversación con cuestiones muy banales, en un momento dado saqué el tema de los vellos corporales y la estética, Bea, que no es tonta, quiso saber adonde quería llegar.
    
    -Siempre ...