1. Tropezando con la misma piedra (capítulo diecisiete)


    Fecha: 09/12/2023, Categorías: Gays Autor: osazo21, Fuente: CuentoRelatos

    ... quisiera comerme todo, un beso pasional, su lengua entraba en mi boca, los chasquillos inundaron el lugar.
    
    - ¡Erej mi vida! ¡Coño, pero qué rico estáj, qué rico singaj y cómo te gujtas! ¿Sabej una cosa?
    
    - ¿Qué, papi?
    
    - ¡Uf...! mirando cómo te daban pinga esoj guajiroj..., me gujtaj máj...yo estaba ahí, loco, a punto de salltarte encima y singalte, pero me contuve.
    
    - Pero ya ves, ahora eres tú quien me va a singar último, ¿sabes una cosa?
    
    - ¿Qué, nene? Dime..., dime...
    
    -¡Macho, quiero tu leche, quiero que me preñes! - le dije mirándole a los ojos y sosteniendo su cara con la poca fuerza que me quedaba.
    
    Esa fue la palabra clave para dar comienzo a la pasión, hicimos el amor como unos poseídos. No fue singar, fue hacer el amor entre dos personas que se adoraban. Nos besábamos con fuerza, no dejamos de besarnos, de acariciarnos hasta caer agotados y lograr venirnos a la vez. Nos quedamos allí, abrazados, fundidos el uno con el otro. Yo pensaba qué pasaría cuando viniera mi gente, no sé pero estaba algo confundido. Allí estaba Luis o El Caballo como le decían, dándome cariño, amor y sexo, mi Coque había desaparecido dejándome allí, como si se prestara una cosa o algo. Me había dejado allí no porque yo se lo pidiera o lo deseara, simplemente me dejó allí para que Luis me tuviera.
    
    Al rato nos vestimos y salimos del establo, yo le dije que quería ir a bañarme pero me dijo que me quedara así, que iríamos a una poceta cercana a bañarnos. Esta vez fuimos a ...
    ... caballo, no queda lejos pero me gustó el paseo, sobre todo porque me hizo sentarme delante de él, sintiendo su respiración en mi nuca. Me hablaba de sí, del campo, de lo duro que era arreglarse con todo. Llegamos al sitio, una poceta que usaban para almacenar el agua para el regadío. Ya caía la noche, el agua estaba fresca y se agradecía después del calor del día.
    
    Nos bañamos tranquilos, divirtiéndonos y despreocupados de todo. Nos tendimos sobre el suelo de cemento para secarnos, ya casi estaba oscuro aunque la luna alumbraba algo. Regresamos a la casa, por el camino empezó a besarme, a acariciarme.
    
    Mira, mi nene..., tengo que decilte algo. - no me dejó preguntarle, me besó.- Estaj aquí polque Coque no quiere que ejtéj en el pueblo.
    
    Aquella confesión me devolvió a la realidad, a ese mundo del que creía haber salido. Me contó que Coque se casaba con una mujer, la novia de hacía tiempo, que la boda había sido ayer y que también estaría el hermano. Al parecer todos estaban al tanto y en complot contra mí.
    
    Mira, tu me gujta mucho... quiero que seaj mi jeva pero no quiero empezar con una mentira. Te quiero aquí en mi casa para mí... y si te bujco machoj, es pa´dalte gujto, pero seráj mío.
    
    De nuevo mi vida giraba por completo, me perseguían aquellas aventuras raras. Coque casándose, todo aquello que habíamos vivido era solo un pasatiempo. William se había prestado también para aquella farsa. Luis me contó que no, que la idea de presentarnos había sido de William, al menos ...