1. Encuentro ocasional con una chica en el metro.


    Fecha: 16/12/2023, Categorías: Confesiones Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    Un día regresaba a mi casa ya cerca de las seis de la tarde, cogí el metro hacia indios verdes con la intención de bajarme en la raza y tomar directamente la pesera hacia villa de las flores para llegar más rápido a mi casa, como era hora pico el metro venía muy lleno y parándose a cada momento, íbamos muy apretados y quedé en medio del pasillo muy pegado a una chica de unos veintitantos años, volteó a verme en el momento que nos apretaron más al subir la gente, me encogí de hombros disculpándome por el arrimón involuntario.
    
    Sonriente me dijo: no se preocupe…UPS no hay de dónde agarrarse!!!
    
    Ni falta que hace contestó una señora a nuestro lado.
    
    Con el meneo del vagón y las enfrenadas a mitad del túnel que hacía el metro por más que quería controlarme mi pene comenzó a crecer por el roce constante con su pierna y nalga, ella se movió levemente. Pensé que me diría algo pero por el contrario sentí la presión de sus nalgas sobre mi pene y como se acomodó de madera que mi miembro rozaba en medio de sus piernas.
    
    En un movimiento que hizo el tren en una curva aproveché para acomodar bien mi miembro ya que por la presión ejercida de mi bóxer me incomodaba y lo coloque hacia arriba poniéndolo nuevamente entre sus nalgas. Al poco rato sentí un leve movimiento de su cadera restregándose en toda mi virilidad, le estaba gustando el roce!!
    
    Acerqué mi mano a su cintura y la deslicé por su cadera, ella sólo se sonrió tímidamente y con más confianza puse mi mano sobre su nalga ...
    ... acariciándola, con mi dedo iba delineando el borde de su panty desde su pierna hasta en medio de sus nalgas deslizándolo por su entrepierna.
    
    Traía un pantalón de tela delgada como color cobre muy ajustado lo que me permitía sentir perfectamente sus nalgas en contacto con mi erecto pene y sus vulva con mi dedo que acariciaba sus labios vaginales discretamente.
    
    En las estaciones de guerrero y Tlatelolco bajó muchísima gente quedando el pasillo prácticamente vacío y pidiéndome ya coger del tubo me quedé en mi sitio, ella en lugar de separarse pues ya había suficiente espacio se quedó pegada a mí, lo cual agradecí pues traía una gran erección que hasta me dolía pies con la excitación de los roces estaba cerca de eyacular.
    
    Al ver que no se separó de mí con mi mano que hasta el momento estaba sobre su nalga rodeé su cintura con mi brazo quedando mi mano en su bajo vientre y apretándola hacía mí le susurré al oído: nos bajamos en la raza?
    
    Mejor en basílica me contestó poniendo su mano sobre la mía, ya no hicieron falta más palabras al llegar a basílica rodeé su cintura y descendimos del vagón como cualquier pareja y al salir del metro nos encaminamos al primer hotelito que vimos.
    
    En cuanto entramos a la habitación nos empezamos acariciar y comernos a besos, estábamos tan excitados que no nos importó lo sudorosos que íbamos. Hasta ese momento fue cuando comencé a fijarme más en ella, era una chica de 24 años cuando mucho de tez morena clara cabello ondulado castaño, ...
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