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El sobrino depravado
Fecha: 05/01/2024, Categorías: Incesto Autor: Gabriel B, Fuente: CuentoRelatos
... verga pide a gritos una nueva expulsión de leche. Sabes tía, eyacularé adentro tuyo, luego te pondrás de pie y me mostrarás cómo sale el semen de tu culo ¿Qué te parece la idea? — Me parece una idea repugnante —contesto. — Pero, lo harás ¿Cierto? — Claro, haré lo que me digas que haga ¿Acaso tengo otra alternativa? — No. Pero como recompensa, te haré gozar mientras te hago el culo, después de todo, te lo mereces. No sé si eso es peor o mejor. ¡Maldición! Con solo escuchar esas palabras, ahora se me hace agua la boca mientras espero que me penetre. Su verga no es muy grande, pero sí bastante gruesa. ¿Me dolerá? Si empieza despacio probablemente no. Siento la mano de mi sobrino hurgando en mi culo. Me está poniendo gel lubricante. Ahora tira de la cadena, mi espalda se yergue. — En lugar de una correa debería haberte puesto una montura. De esa manera te cabalgaría como la yegua que eres. Pero esto no está mal. Me gusta esta cadena. Camilo arrima la cabeza de su verga. Empuja. El glande se mete. Duele. Pero también se siente rico. Se siente demasiado rico. Es vergonzoso, porque la sensación es muy similar a cagar. Ahora retroceden unos milímetros, pero sin salirse, para luego empujar más. Agradezco que lo haga con cuidado. La verga se siente inusitadamente tiesa. Hace años que Eduardo no alcanza ese nivel de dureza, esa erección perfecta y total que solo se tiene cuando se es extremadamente joven. Me siento sucia por estar disfrutando cómo este pendejo ...
... diabólico me penetra. De mi boca se escapan gemidos cada vez más intensos. Me resulta imposible contenerlos. Camilo tira cada tanto de la cadena, y sensación de asfixia que siento cuando la correa aprieta mi cuello, es un ingrediente que suma aún más placer. De repente siento que un objeto cae sobre el colchón, muy cerca de mí. Miro para saber de qué se trata. Es el celular de Camilo. — Tía, enciende la cámara frontal y graba tu rostro mientras te estoy culeando. ¡Pendejo hijo de puta! Ahora tendría pruebas de que estuve con él. Sin embargo, enciendo la cámara. — No te preocupes, no usaré ese video en tu contra. Es solo que ahora se siente muy rico verte de espalda, boca abajo, mientras veo tu espalda doblarse cada vez que te entierro la verga. Pero luego querré ver tu linda cara de puta mientras lo hago. En la pantalla sólo está mi cara, la cual queda fuera de foco cada vez que Camilo arremete con mayor ímpetu, metiéndose más y más adentro mío. Veo una mujer joven, hermosa, de labios carnosos, ojos penetrantes. Parezco una puta fina, con el maquillaje corrido debido a algunas lágrimas que recorrieron mi mejilla, y con la cara roja debido a la presión de la correa. Tengo una expresión de gozo que no puedo ocultar. Estoy disfrutando. Lo odio, pero estoy disfrutando de esta vejación, y mi cara no puede ocultarlo. Ahora siento que la verga de mi sobrino entró por completo. Camilo tira de la cadena y siento sus bolas peludas chocando una y otra vez con mis glúteos. ...