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Aventuras y desventuras húmedas. Tercera etapa (9)
Fecha: 20/01/2024, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos
... hasta que encontró el icono verde y con un pulgar tembloroso presionó la pantalla haciendo que las conversaciones saltaran. Su corazón estaba en un puño, una mano invisible se lo presionaba hasta el punto del paro cardiaco. Una pequeña gota de sudor frío debido a la tensión y al mal cuerpo le cruzó cerca de la patilla para caer hasta su cuello. Las primeras conversaciones que se mostraban no tenían nada de peligro, la gran mayoría eran de amigos. La que le llamó de primeras la atención fue una que ponía “tata”. Se imaginó que era de Laura y por un mal presentimiento la abrió con cuidado. Se sentía mal por espiar una conversación de su hija, pero era un riesgo que necesitaba correr. Revisó los mensajes y no vio nada que la preocupase, era una conversación entre hermanos de lo más normal “ahora se llevan muy bien”, se sintió aliviada. Aunque su cabeza no la dejaba de decir que cuidado… quizá su hijo quisiera algo más. Agitó su mente para sacar de allí ese presentimiento, quizá se precipitó con el joven y solamente era un cúmulo de casualidades que la habían hecho pensar algo que no era. “¿Tal vez sea por celos?” le preguntó su conciencia. Ocultó la verdad y negó en rotundidad. Se mentía con ganas. Movió el dedo hacia abajo, buscando más conversaciones y justo después de las primeras vio lo que estaba investigando “Tía Carmen”. Al verlo fue la primera vez que sintió miedo… un miedo real. A la mente le vino una vez que siguió a su marido por la calle, había estado ...
... algo ausente y despistado. Era el comienzo de la época de poco sexo y Mari estuvo casi en la certeza que Dani podía tener algo, obviamente no era así, solo estaba preparando la fiesta de cumpleaños de su mujer. Qué vergüenza sintió al enterarse, menos mal que eso no lo sabía nadie. Aquella vez se sintió fatal y esperaba que esta vez fuera similar, sin embargo, cuando abrió la conversación se acabaron las dudas. Leyó los primeros mensajes, subiendo lentamente cada vez que terminaba uno para seguir en el siguiente. La conversación era más o menos corta, Sergio había borrado hasta antes de partir al pueblo para tener aquel último encuentro. Mari respiraba acelerada, apenas pestañeaba y la pierna apoyada en el suelo no cesaba de moverse en un ritmo frenético. El corazón le retumbaba en el pecho como los golpes de un tambor, no podía estar más conmocionada, lo que leía no tenía ni pies, ni cabeza, parecían dos amantes. —Lo son. Dijo en un hilo de voz sacando cierta tensión acumulada. De pronto escuchó como el grifo de la ducha cesaba y al borde de un ataque de nervios apagó el móvil saliéndose de la aplicación de mensajería. No había conseguido leer todo, pero aquellos mensajes no dejaban lugar a la duda, su hermana y su hijo habían quedado… para follar. Las palabras le resultaban surrealistas, pero era cierto, Sergio no había ido a ninguna casa con sus amigos, había quedado con su tía “PARA FOLLAR” volvió a gritar su mente. Para empezar la mintió con lo de sus ...