1. Aventuras y desventuras húmedas. Tercera etapa (9)


    Fecha: 20/01/2024, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos

    ... amigas, para ir a… “Follar con su tía” le volvió a decir su mente. Estaba atorada con la cabeza distribuyendo sin parar imágenes de Carmen y su hijo en todas las posiciones posibles. No podía soportarlo, mientras su pequeño se secaba todo el cuerpo en el baño, ella se agarró la cabeza, la puso contra sus rodillas y gritó.
    
    —¡BASTA!
    
    Las imágenes pararon al momento, pero el sentimiento de dolor, de traición de… asco hacia todo, no se desvaneció. Se levantó esperando que su hijo no la hubiera escuchado y fue a su habitación. Allí recogió el sujetador rojo de su hermana que tenía guardado y lo volvió a mirar, pensando en que bien lo tendría que haber hecho Sergio “esto es un puto premio… un trofeo”.
    
    Escuchó la puerta del baño abrirse, su hijo volvía a su cuarto con el cuerpo parcialmente mojado. La rabia de Mari era desmedida, quería ir a donde él y… partirle la cara como nunca lo hubo hecho antes. Sin embargo recapacitó por un momento, ya se pondría furiosa en el momento oportuno, debería plantarle cara de forma más taimada. O al menos… esa era su intención.
    
    —Sergio —dijo con un tono serio al abrir la puerta.
    
    El joven se dio la vuelta con únicamente el pantalón y calzoncillo puesto, la cabeza aún estaba húmeda con cada pelo hacia un lado. De no haber estado en una situación de extrema ira, a Mari le podría haber parecido gracioso.
    
    —Dime.
    
    El joven algo tranquilo esperaba la conversación por lo ocurrido en el hotel de Madrid. Incluso había pensado alguna ...
    ... contestación dependiendo por donde fuera la charla, tenía un objetivo, quería que todo volviera a la normalidad y si podía ser… que se repitiera.
    
    Su madre sin embargo, no le contestó nada, solamente le lanzó algo que no llegó hasta donde estaba, quedándose a medio camino entre los dos. El joven sintió una punzada en el pecho cuando lo vio tocar el suelo, era el sujetador que Carmen le regaló después del último coito.
    
    Mantuvo la serenidad, al menos por fuera, no estaba preparado para algo como eso, no obstante lo miró con frialdad tratando de no mostrar ningún sentimiento. No como su madre que a cada milésima que pasaba ante la pasividad de su pequeño, sus ojos se le inyectaban más en sangre.
    
    —No vas a decir nada —Mari no podía contener su genio.
    
    —¿Qué quieres que diga? No sé para qué me tiras el sujetador —trató de parecer lo más desconcertado posible.
    
    —¿Piensas que es mío? —apretó los labios queriendo calmar su cuerpo, era imposible. Con su pijama largo y algo desgastado podría parecer una madre buena e inofensiva, sin embargo en aquel momento era el mismo demonio.
    
    —Supongo… —Sergio alzó los hombros como si la cosa no fuera con él.
    
    —Yo sé de quién es… —levantó una mano señalando a su hijo— dime ahora mismo de quien es, quiero oírlo.
    
    —No lo sé.
    
    —¡QUE ME LO DIGAS!
    
    El grito retumbó en toda la casa, incluso llamando la atención de par de vecinos que no sabían de donde podría venir tal alarido.
    
    Sergio dio un paso hacia atrás, como si las vibraciones de ...
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