-
Me estás reventando el culo, papá
Fecha: 15/02/2024, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos
... flanco. -¿Follarías con mi padre, conmigo y con mi hermana? -No, yo soy una chica buena. -Yo soy una chica mala y me gustaría hacerlo con los dos y contigo. Justa, instintivamente, giró la cabeza. Vio a su prima con los ojos cerrados y después miró para el coño peludo, coño que estaba abierto debido a la presión que ejercían los dedos sobre el clítoris. Como no la había visto mirar volvió a girar la cabeza y le dijo: -¿Y se puede saber por qué? -Porque me corro más veces. Contigo me correría... No dejó que acabara de hablar. -Conmigo no te vas a correr. -Si pudiera mirarte a la cara un par de minutos creo que hoy gozaría de la mejor corrida de mi vida. -No seas exagerada. -No exagero. Mírame. -No. Sin dejar de acariciar el clítoris le preguntó: -¿Qué te cuesta? -Que te hagas ilusiones y quieras más. -¿Y que? No te voy a hacer nada si tú no quieres. -Eso es cierto. -Sube a la cama. -A ver si no me pesa. Justa se subió a la cama, se sentó con las piernas cruzadas delante de su prima y le dijo: -Tienes dos minutos. Justa vio cómo Marta metía dos dedos dentro de su coño, cómo los sacaba mojados y cómo volvía a frotarlos en su clítoris haciendo círculos. Marta mirando a la cara a su prima comenzó a acelerar los movimientos de los dedos. De la vagina comenzaron a salir jugos. Cuanto mas aceleraba mas altos se oían sus gemidos. En menos de dos minutos, exclamó: -¡¡Me corro!! Justa miró para su prima y vio ...
... que tenía los ojos en blanco. Luego miró para su coño y vio cómo la vagina se le cerraba y se le abría. El coño de Justa comenzó a pulsar y casi se corre. Marta al acabar de correrse le dijo a su prima: -Me corrí cómo una cerda. -Ya te vi -¿Quieres correrte en mi lengua? -Ya te he dicho que no. -Es que ahora tienes la cara muy roja y eso quiere decir que estás cachonda. -No te voy a negar que estoy cachonda, pero de eso a dejar que me comas el coño media un abismo. Si fueras un hombre la cosa cambiaría. -¿Quieres que llame a mi padre? -Tu padre es un depravado. -¿Quieres que te haga una paja? -¿A qué viene tanto empeño en que me corra? -A que sé lo que se siente cuando el coño pide correrse. -Pues gracias, pero no. -¿También te parezco una depravada? -No, pero no voy a dejar que me la comas. -Si es tu última palabra lo mejor es que nos echemos a dormir. -Sí, será lo mejor. Justa se echó a lo largo de la cama, Marta le preguntó: -¿No te vas a desnudar? -No, es que no llevo ropa interior. -¿Y la llevo yo? -Tú eres tú y yo soy yo. -Eso es muy cierto, tan cierto cómo que yo no voy a pasar el calor que vas a pasar tú. -Prefiero sudar a sentir tu lengua en mi coño. -¿A qué no sabes una cosa, prima? -¿Qué cosa? -¡Qué me están llegando hasta el coño tus aires de niña buena! -No te enfades. -Pues desnúdate, coño, que no soy una perturbada. -Apaga la luz. -¡¿Tan fea eres desnuda?! -No digas ...