1. Me estás reventando el culo, papá


    Fecha: 15/02/2024, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos

    ... tonterías.
    
    -Pues desnúdate para que te vea que tú también me estás viendo a mí.
    
    -¿Te comportarás al verme desnuda?
    
    -¡Desnúdate de una puta vez que quiero dormir!
    
    Justa se puso en pie, se quitó los zapatos, los calcetines y luego la falda. Marta, al verla desnuda, exclamó:
    
    -¡Qué buena estás! Pareces una de esas de las revistas con las que me hago mis pajas.
    
    A Justa le gustó el comentario.
    
    -¿Es que aquí llegan las revistas?
    
    -No, pero hace años vino un... ¡Qué más da cómo conseguí la revista! Deja que te coma el coño.
    
    Justa empezó a entregar la cuchara.
    
    -No estaría bien.
    
    -Estaría muy bien, te correrías, eso te lo aseguro.
    
    -No sé.
    
    Marta salió de la cama, se puso en cuclillas delante de su prima y se quedó mirando para el coño.
    
    -¡Que mojada estás! ¿Puedo lamerla?
    
    -Lame una vez a ver si me gusta.
    
    Marta lamió su coño y la lengua se le llenó de jugos, los tragó y luego le dijo:
    
    -Sabe salado. ¿Sigo hasta que te corras?
    
    Ya entregó todo el equipo.
    
    -Sigue.
    
    -¡Cómo me voy a poner!
    
    Lamió el coño de abajo a arriba apretando la lengua contra él y se tragó más jugos. Luego se lo siguió lamiendo.
    
    -¡Qué delicia!
    
    Marta jadeaba cómo si fuera su prima la que le estuviese comiendo el coño a ella.
    
    -¡Qué maravilla!
    
    Le abrió y le cerró el coño con dos dedos. Cayeron gotas de jugo al piso. Se lo volvió a abrir y le metió la lengua dentro de la vagina.
    
    -¡Qué sabroso!
    
    Le chupó el clítoris y Justa explotó.
    
    -¡Qué ...
    ... corrida!
    
    Se corrió en la boca de su prima gimiendo y con un tremendo temblor de piernas.
    
    Al acabar de gozar le dijo Marta:
    
    -¡Nunca había comido un coño tan rico! ¿Me dejas que me harte?
    
    Justa, sentándose en el borde de la cama, le respondió:
    
    -Hártate.
    
    -Échate a lo largo de la cama que te voy a hacer lo que me hacen mi padre y mi hermana.
    
    -¿Qué te hacen tu padre y tu hermana?
    
    -Me pongo boca abajo, me atan las manos a los barrotes de la cama, me vendan los ojos, y luego me dan placer. Yo te lo daré sin atarte.
    
    Justa se echó a lo largo de la cama. Marta arrodillada sobre la cama le cogió un pie, le lamió la planta, le chupó los dedos, lamió entre ellos... Cambiaba de pie cuando le dijo Justa:
    
    -Átame y véndame los ojos.
    
    Marta cogió dos cintas y una venda en el cajón de la mesita de noche, le ató las manos a dos barrotes de la cabecera de la cama y le vendó los ojos, Justa le dijo:
    
    -Sigue con mis pies, prima -sintió pisadas-. ¿Quién entró en la habitación?
    
    Lo supo al oír la voz de Teresa.
    
    -Un ladrón y una ladrona.
    
    Revolviéndose sobre la cama, dijo:
    
    -¡Suéltame, Marta!
    
    Por abrir la boca la cabeza de la verga de su tío entró en ella.
    
    Le cayeron dos cachetes en el culo con la palma de la mano ahuecada. ¡Plas, plas!" Después oyó la voz de su tío.
    
    -Mama.
    
    -No, huele al coño de tu hija.
    
    -Y su coño huele que alimenta.
    
    Sintió cómo le abrían las nalgas y después sintió una lengua lamer su ojete. Le gustó, pero no quería ...
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