1. Ana, la camera y yo. Follar es maravilloso


    Fecha: 21/02/2024, Categorías: Confesiones Autor: quemiedo, Fuente: CuentoRelatos

    ... Me sorprendió un detalle cuando miró de frente hacia mí. Se había rasurado las ingles como una niña. Se disculpó, con mohín pidiendo compasión, conoce mi afición por los coños con pelo, el vello de la vulva recuerda que no te están tirando a una niña. Ana me obsequió con una risa maliciosa y abriéndose de piernas para que pudiera constatar que el chocho era como el de Nancy, la muñeca.
    
    Acercándome hacia ella despacio, después de asegurar la puerta, puse la mano derecha con fuerza en su entrepierna rasurada, haciendo presión, con movimientos sexuales de arriba a abajo. Ella me sacaba la chorra a la que agitó con decisión hasta que un chorro de semen dio de lleno en su vientre. Mi mano quedó empapada de sus fluidos. Yo con la duda si se había corrido o no.
    
    En el cuarto de baño se limpió toda la lefa con la toalla de manos, advirtiendo, se acercó hacia mí, amenazante con ella en la mano y la intención de restregármela por la cara. Di un largo quiebro desarmándola, agarrándola del cuello obligándola a dejarse caer sobre la cama, yo como salvaje por encima. Abrió de piernas, quería ser depositaria en su hendidura de mi hermano pequeño. Ah, no hija no, deja que se recupere, tanto esfuerzo de seguido no es bueno para mi corazón. Rápidamente diose la vuelta, colocándose encima mío, metiendo su sabrosa lengua hasta mi garganchin de manera libidinosa y obscena, Abriéndose de piernas, con su femineidad restregaba la chorra desarmada. Insinuando le apetecía un polvo, demostración ...
    ... total que antes no se había corrido, incorporándome en la cama y sentándome en ella hice saber que conmigo no contase. Conducir ochocientos kilómetros, metiéndose un desayuno que no se salta un gitano, hace mella en las respuestas del cuerpo. La insinué probará provocando a la camarera, optando por ir a darme un baño relajante y tonificante. Hice mutis por el foro, me marche dando pequeños saltitos acompañados al mismo ritmo por mis cojones.
    
    Sabia, era un rumor de nuestra época de estudiantes, que Ana había tenido un ronroneo físico con una amiga del grupo. Marta creo recordar, la tía más guapa y con mas éxito de campus, una belleza rubia como esas que aparecen en las comedias americanas de universitarios. Un sueño, la tal Marta. Quiero decir que sabia como satisfacer a una hembra con nota, mi amiga Ana.
    
    Al salir del baño, menuda sorpresa, estaban tumbadas y completamente desnudas encima del lecho. Se las veía sudorosas y cansadas. Casi oía el agitamiento de las palpitaciones. Imaginen la escena, tumbadas en la cama abiertas de piernas, cogidas de la mano. Totalmente despelucadas. Al pie de la cama la bata de la camarera, su sujetador, medias negras y unas pudorosas braguitas blancas de algodón. La camarera no sé como si llamaba, si lo sabia estará por algún rincón de la memoria.
    
    Después de estar casi una hora en el baño, con los ojos cerrados, mi cuerpo y el ánimo era otra cosa. Mi hermano pequeño despertó despacio, media erección, y las dos pavas se rieron de mi ...