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Ana me folla a mí y al ladyboy
Fecha: 17/03/2024, Categorías: Confesiones Autor: quemiedo, Fuente: CuentoRelatos
... rostro, a la vez que respiraba profundamente. Joder Ana, tus ideas así de sopetón me inquietan, la mayoría de las veces me cuesta encontrar una respuesta. Este es un caso. No seas tonto, solo quiero que estés cerca para velar por mi seguridad, por un lado me da miedo, así de bote pronto, follar con una desconocida, peor con un profesional del sexo que a saber cuál son sus miserias, su pasado, o costumbres. Puede ser una asesina, o asesino. Yo qué coño sé, como terminación a su enfado. Total hice de tripas corazón y conteste que sí, que contase conmigo para esta aventura, preguntando cuándo tiene la idea y quién será la elegida. Va a ser aquí en Córdoba y con una ladyboy, lo tengo pensado y decidido, me va el rollo con una de características asiáticas. Explicándome largo y tendido que es una ladyboy. Llegué a la conclusión que en la ciudad andaluza, no hay de eso, viéndolo difícil de conseguir, sentí un pequeño alivio momentáneo, aunque con Ana nunca se sabe cuando se está a buen recaudo de sus ideas, pensamientos y porque no decirlo, aberraciones. Después de visitar el impresionante conjunto de Azahara, fuimos haciendo planes y estrategia para encontrar la niña de caracteres asiáticos que quería la buena de Ana. En el recorrido, el móvil de ella, echaba humo, mientras agarrado al volante, fuimos recorriendo kilómetros, hasta que dije, hasta aquí hemos llegado. El pueblo Palma del Río, andando de aquí para allí nos recomendaron el restaurante Los Cabezos, asentando las ...
... posaderas y con muchas ganas de comer. Tabla de patés, carpacho de presa, y una paletilla de cordero de manera anárquica fue el menú elegido, con más hambre que vergüenza fue la comida que nos metimos entre pecho y espalda. Buscar una ladyboy es complicado, en Córdoba es misión imposible. Tras mucho tiempo buscado por la Tablet, di con una chica trans peruana, que con marcados rasgos indígenas, era lo mas parecido al exotismo del lejano y misterioso Oriente. Tras consultar y dándome el visto bueno me dio la conformidad para dar el primer paso. Inmediatamente llamé por teléfono contestando casi al momento. A la chica, aporte todos los datos mas toda la historia, como han leído ustedes en el relato, ella accedió a visitarnos a las ocho de la tarde al hotel, de principio su nota aclaratoria fue el precio de ciento cincuenta euros, si queríamos que se corriese había que añadir otros cincuenta. No tienen corazón los profesionales, si Ana tienen el capricho que la riegue con moquillo, la acción tiene un precio. Estuve tomándola el pelo a mi amiga Ana, sobre la conversación y la tarifa. Tienes que ser profesional, advertí, tienen que centrarte para realizar la cochinada de tus sueños en una hora. Piénsatelo bien, también el cliente tiene que disponer de cierta profesionalidad para sacar el máximo rendimiento. Insistía que interviniera también en el trío, me negué, aduciendo que tanta gente en la cama es multitud y encima con una shemale profesional. Quita, quita le dije a mi ...