1. Yoli, mi sobrina en el pub


    Fecha: 22/03/2024, Categorías: Incesto Autor: Ivanvorpatril, Fuente: CuentoRelatos

    ... sé a qué esperas tú.
    
    -A que me pongas otra copa.
    
    Cuando una de mis manos rodeó su vientre dejándola sobre su ombligo. Empecé a subir con mis caricias despacio hacia sus tetas. Yolanda soltó un suave gemido. No sé si lo hizo por animarme o por que de verdad le gustaba.
    
    Carmen, después de rellenar el vaso de su amiga, se sentó de frente sobre los muslos de mi amigo. Estaban mirándose a los ojos y clavando las tetas en su pecho. Le dio un buen morreo al que Alex correspondió con ansia.
    
    —¡Joder! Ya tenía ganas. ¡Que labios tienes preciosa!
    
    Nosotros éramos espectadores privilegiados y cachondos. Mi amigo agarró sus nalgas amplias y duras como si no quisiera volver a soltarlas en la vida.
    
    Yolanda dejó de mirar el bonito culo de su amiga y giró la cabeza buscando mis labios, se los mordisqueaba con suavidad. Ella me correspondía buscando los míos. Por fin pude agarrar sus pechos y acariciar suave sus pezones. En ese momento mi sobrinita empezó a darme lengua y saliva en serio.
    
    Sus besos dulces, lascivos estaban elevando mi excitación a cotas estratosféricas. Mi polla estaba tan dura que me dolía dentro de mis pantalones.
    
    —Yolanda. ¿En serio quieres esto?
    
    —Llevo años deseándolo tito.
    
    Me dediqué a amasar y besar esas durísimas tetas. Pellizcando sus pezones para darle todo el placer posible. Lamía su cuello, la nuca, por debajo y detrás de su orejita, besaba sus hombros. Ya nos habíamos soltado.
    
    Carmen estiró una mano para coger la de mi sobrina y ...
    ... apretarla. No sé si para darse ánimos, como un gesto de cariño o una muestra más de la lascivia que ambas estaban demostrando.
    
    Luciendo su flexibilidad cuando Yolanda tiró de ella se echó hacia atrás hasta apoyar la cabeza en el regazo de mi sobrina. Ahora Yolanda se inclinó sobre su cara y besó sus labios con tanta lascivia como me estaba besando a mí.
    
    Alex aprovechaba ese momento para lamer las tetas de la rubia y como tenía las manos agarrando sus nalgas deslizar un dedo bajo la goma del tanga buscando su ano. Sus gemidos los ahogaba mi sobrina con sus besos.
    
    —¿Por qué no os quitáis los pantalones? Me parece que os aprietan mucho. Estáis muy vestidos.
    
    Tal y como nos lo pedían no nos quedaba más remedio que obedecer. Claro que lo estábamos deseando.
    
    No me moleste en levantarme. Me limité a apoyar la espalda en el césped y dejar que Yolanda y su amiga tiraran de las perneras. Mi slip era muy pequeño y apenas podía contener la dureza de mi rabo.
    
    —¡Joder! ¡como marca tu tío! cielo.
    
    —Ya te lo había dicho.
    
    —¿Y se puede saber cuando te has fijado tú en lo que marco?
    
    —Siempre que te veo. Claro que en la playa el año pasado pude verlo mejor.
    
    Juguetonas, las dos hicieron lo mismo con mi amigo. Su bóxer era algo más grande que mi calzoncillo pero tan ajustado que su polla se marcaba perfectamente.
    
    —Este también va bien servido.
    
    —No tanto como vosotras, preciosas.
    
    Aprovechando que estaba de pie Yolanda se quitó el short y lo arrojó a un lado. Su ...
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