1. Yoli, mi sobrina en el pub


    Fecha: 22/03/2024, Categorías: Incesto Autor: Ivanvorpatril, Fuente: CuentoRelatos

    ... tanga era tan pequeño como el de su amiga, apenas podía cubrir los labios de la vulva. Me moría por poner la boca allí.
    
    —Yoli, te voy a comprar veinte como ese. Para que no lleves ninguno diferente.
    
    —¿Solo tangas? Seguro que podemos comprar algo más de lencería de tu gusto.
    
    Esta vez Carmen se vino conmigo para tumbarse encima de mi cuerpo. Sus tetas en mi torso y su cadera justo sobre mi polla. Mientras nos besábamos dándonos lengua y saliva a nuestro lado mi sobrina y mi amigo estaban en maniobras parecidas.
    
    He de admitir que eso me dio algo de celos. Deseaba a Yolanda, pero en esto estábamos los cuatro juntos y muy revueltos.
    
    A esas alturas quería probar coñito. Levanté a Carmen poco a poco. Desplazándola sobre mi cuerpo. Así podía besar sus hombros bronceados. Levantar sus brazos para lamer sus suaves axilas. De ahí pasar a besar sus pechos y mordisquear sus pezones oscuros y duros.
    
    —¡Qué bien come las tetas tu tío!
    
    —No te preocupes que pienso comprobarlo.
    
    Mientras se movía iba girando acercándose a la otra pareja. Ellos imitaban nuestros movimientos arrimándose. Todos queríamos disfrutar con todos. Pero mi amigo y yo queríamos darles una sorpresa.
    
    Viendo que ya tenían su vena bisexual y cariñosa entre ellas. No se iban a asustar. Nosotros podíamos demostrarles que los chicos también sabíamos divertirnos solos. Aquello iba camino de una interesante orgia.
    
    Pasé la lengua por su ombligo y besé todo su vientre mientras se abrían sus muslos para ...
    ... rodear mi cabeza con ellos. La postura no era muy cómoda pues estaba inclinada hacia la polla de Carlos.
    
    —Vamos tío. Tiene un culito muy jugoso. ¡Cómeselo!
    
    —Ya me parecía que tú se lo has probado bastante.
    
    Besaba el pubis depilado de Carmen. Unas manitas suaves bajaban mi slip liberando mi nabo. Mi querida sobrina tenía sus otras ideas y yo no pensaba negarle mi polla, mis testículos y creo que trataba de alcanzar mi ano lamiendo el perineo.
    
    —Tú sobrina también está riquísima.
    
    Al mismo tiempo aparté el tanguita y clavé la húmeda en el coñito de Carmen. Aquella chica era una fuente, de su coñito manaban jugos como del grifo de una bañera.
    
    Poco a poco estábamos montando una rueda. Marcos recibía las atenciones bucofaríngeas de la rubia en su polla y huevos que apuntaba a las estrellas. Mientras él le daba su lengua a mi pervertida sobrinita.
    
    Nos habíamos tenido que poner de costado apoyando las cabezas en el muslo inferior de la persona a la que lamíamos. Así era más cómodo. Ninguno dejábamos de lamer el sexo que nos había tocado en suerte.
    
    Mi colega y yo intentábamos aguantar todo lo posible sin corrernos, pero intentando conseguirles sus primeros orgasmos a las chicas. No tardaron mucho, estaban muy calientes.
    
    Carmen casi me llena la boca con sus jugos en ese momento y yo tuve que contenerme mucho para no derramar mi lefa en la boca de mi sobrina.
    
    —Tito, ¿no le vas a dar cariño a tu amigo?
    
    —¿Quieres ver a dos chicos juntos?
    
    Estiré la mano ...
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