1. Mi primo me engaña para que me folle un desconocido


    Fecha: 31/03/2024, Categorías: Incesto Autor: Caprice, Fuente: CuentoRelatos

    El día de mi 22 cumpleaños, mi primo Nacho anunció que me tenía preparado un regalo muy especial, pero que debía recogerlo en su casa, a una hora concreta y en circunstancias especiales. El regalo resultó de lo más excitante. También otras sorpresas añadidas.
    
    Me acababa de despertar cuando, mientras me desperezaba, un sinfín de números pasaron en fila india por mi mente. Los escribí para analizarlos porque, recién levantada, no soy persona.
    
    «22 de julio de 2022, día de mi 22 cumpleaños».
    
    Tantos doses juntos debían presagiar algo bueno, o puede que algo malo. Lo interpreté como una alineación astronómica de doses, aunque las alineaciones solían vaticinar calamidades en la antigüedad. Preferí compararlo con una familia de patitos nadando en un estanque, que solo puede traer algo bueno, pero me faltaba la mamá. ¿Dónde estaría mamá pata? No solo encontré a la pata perdida, también a papá pato, cuando miré el reloj y marcaba las «12:02pm». Con esto estaba la familia numerosa al completo:
    
    «Las 12:02pm (papá y mamá) del 22 de julio de 2022, día de mi 22 cumpleaños».
    
    Me sentí tan feliz por mi buena fortuna, que le tomé prestado su patito de goma a mi sobrina de cinco años, y me di un baño con él.
    
    Con este ánimo me fui de compras al supermercado con mi hermana y mi sobrina, que llegaron el día anterior para festejar mi aniversario. Tomamos prestado el coche de mi padre, donde cabrían más cosas que en mi pequeño, coqueto y rojo Seat 600, con menos maletero que la ...
    ... concha de un caracol -caracol cuando saca los cuernos al sol.
    
    En esto estábamos cuando vi a mi primo Nacho, vagando por el pasillo de los lácteos, lanzándome besos y haciendo gestos obscenos, sin reconocer a mi hermana y a la pequeña. Le hice señas con los ojos hasta parecer bizca, indicándole que diera la vuelta y fuese por otro pasillo. Me excusé con mi hermana, fingiendo que había olvidado comprar algo, y fui tras él.
    
    Mi hermana conocía que Nacho había reaparecido tres semanas antes, después de doce años, pero no sabía que nos veíamos a diario, mucho menos que follábamos todos los días desde el tercero. Ella no entendería que nuestro primo, sangre de nuestra sangre, me tuviera subida en una montaña rusa de sexo depravado, con polvo y orgasmo diario, en el peor de los casos.
    
    Lo encontré en el pasillo de las carnes, lugar muy apropiado para hablar de deseos carnales. Lo vi como otro presagio de algo bueno.
    
    —Hace cinco días que no te veo —dijo con tono picarón—, y no sabes lo cachondo que me pongo cada vez que te echo la vista encima.
    
    Cinco eran los días que había estado fuera de Denia, recorriendo la costa con su barco velero hasta Málaga.
    
    —Yo también te echado de menos —me lamenté poniendo morritos—. El primer día de tu ausencia, estaba que me subía por las paredes, porque me faltaba mi ración de sexo. He recurrido a Dylan los siguientes.
    
    El sustituto, se llama Dylan y es un amigo australiano de mi primo, con pinta de surfista y que está par arrebañar el ...
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